Getafe acoge el primer proyecto piloto de Seguridad Social Alimentaria de toda España. Una iniciativa pionera impulsada por el supermercado cooperativo Biolíbere, con la financiación de la Fundación Daniel y Nina Carasso.
Jesús Pérez, de Más Madrid Compromiso con Getafe y concejal de Medio Ambiente de Getafe, señala que “agradecemos mucho que nos hayan invitado a formar parte del proyecto como observadores, estamos muy interesados en llevar iniciativas como esta a las instituciones y seguir trabajando en el propósito de garantizar el derecho a una alimentación saludable, sostenible y de proximidad para todas y todos”.
El proyecto llega en un momento clave, en plena cuesta de enero, cuando los precios de los alimentos no dejan de crecer y cada vez más familias ven limitada su capacidad de acceso a productos frescos, saludables y de proximidad. Esta experiencia pone sobre la mesa una idea fundamental: comer bien no puede ser un lujo, sino un derecho garantizado, independientemente del nivel de renta.
Comer bien no puede ser un lujo
La iniciativa de Seguridad Social Alimentaria explora mecanismos para facilitar el acceso regular a alimentos ecológicos y de cercanía, apoyando al mismo tiempo a productores locales y reforzando circuitos cortos de comercialización. Frente a un sistema alimentario dominado por grandes cadenas y grandes márgenes de beneficio que afectan de forma negativa a las y los consumidores, y asfixian a los pequeños productores, este proyecto rompe esta tendencia y demuestra que hay otro modo de hacer las cosas.
Desde Más Madrid Compromiso con Getafe llevan tiempo defendiendo que las administraciones públicas deben implicarse de forma activa en garantizar el derecho a una alimentación saludable y equilibrada. En esa línea, hace apenas un par de plenos se trasladó al debate municipal la necesidad de avanzar hacia supermercados públicos o de iniciativa pública, inspirados en experiencias ya existentes en otros muchos países, como herramienta para contener precios, asegurar productos básicos de calidad y combatir la desigualdad alimentaria.
La portavoz Ana González Mariscal señalaba entonces que “cuando los precios de los alimentos se disparan, las familias pasan a consumir productos de marcas blancas y después pasan a renunciar a productos frescos y a alimentos caros como el pescado. Apostar por la intervención de lo público, u otros modelos de supermercados como los cooperativos, consiguen que se democratice el sector alimentario y se deje de especular con las cosas del comer”.
Getafe vuelve así a situarse como municipio referente porque garantizar una alimentación digna, saludable y sostenible no es solo una cuestión de consumo, sino de derechos, salud pública y justicia social.