Un total de 1.500 alumnos y alumnas de entre 0 y 5 años han participado durante este curso en el programa municipal ‘Los mayores cuentan’, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Fuenlabrada que fomenta el envejecimiento activo y fortalece los vínculos entre generaciones a través de la narración de cuentos y actividades educativas.
El proyecto ha experimentado un importante crecimiento respecto al curso anterior, cuando alcanzó a unos 600 menores. En esta edición, una veintena de personas mayores han recorrido escuelas infantiles, casas de niños y centros de Educación Infantil para compartir historias, canciones y juegos con los más pequeños.
Los participantes preparan previamente las sesiones a partir de un amplio repertorio de cuentos infantiles, desde clásicos como "Elmer" hasta otros títulos menos conocidos. Además de la lectura, las actividades incluyen dinámicas participativas y canciones adaptadas para el público infantil.
Para desarrollar esta labor, los mayores han recibido formación específica en los centros municipales, donde han trabajado aspectos relacionados con la interpretación, la modulación de la voz, el ritmo, la expresión corporal e incluso nociones de lengua de signos. Las canciones que interpretan durante las sesiones se acompañan de signos adaptados para facilitar la comunicación y el aprendizaje.
La concejala de Mayores, Ana Pérez, ha destacado que esta iniciativa contribuye a fomentar valores como el respeto, la empatía y la convivencia desde edades tempranas, al tiempo que ayuda a combatir la soledad no deseada entre las personas mayores y a romper estereotipos asociados a la edad.
El programa forma parte de las acciones que desarrolla el Ayuntamiento para promover un envejecimiento activo y mejorar la calidad de vida de las personas mayores a través de actividades culturales, formativas, deportivas y de ocio.
Fuenlabrada forma parte además de la red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), una iniciativa que busca adaptar los entornos urbanos a las necesidades de una población cada vez más longeva.