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La Comunidad de Madrid ha culminado la remodelación del Bloque Obstétrico del Hospital público Universitario de Fuenlabrada, donde ha unificado en un mismo espacio las salas de dilatación, parto y recuperación con el objetivo de mejorar la atención a las mujeres y sus familias. La actuación, que ha supuesto una inversión cercana al millón de euros, permite evitar desplazamientos innecesarios y refuerza la intimidad, seguridad y comodidad durante todo el proceso.
El servicio dispone ahora de una superficie de 308 metros cuadrados e incorpora una nueva central de monitorización obstétrica, cinco salas de parto y recuperación -una de ellas equipada con bañera- y una sala de reanimación postquirúrgica con aseo. Además, se ha renovado el mobiliario y se ha dotado a los paritorios de camas articuladas, espalderas, lianas y pelotas de parto, en línea con el Programa de Parto Respetado del centro.
La nueva sala de reanimación permite que, en caso de cesárea, la madre permanezca en un espacio integrado en el propio paritorio, favoreciendo la humanización de los cuidados. Su proximidad a los quirófanos, además, agiliza la atención y minimiza riesgos ante posibles complicaciones.
El Hospital público de Fuenlabrada atendió en 2025 un total de 1.002 nacimientos, con 1.025 bebés sanos. Desde su apertura en 2004, el complejo ha registrado 40.482 partos y 41.074 recién nacidos.
Durante la visita a las nuevas instalaciones, la consejera de Sanidad, Fátima Matute, destacó que la reforma busca ofrecer una atención al parto “más humanizada, centrada en la paciente y su entorno”. Según explicó, el nuevo diseño facilita “un mayor grado de intimidad, el contacto piel con piel, el inicio de la lactancia materna y la reducción del estrés que supone este proceso”, reforzando así la calidad asistencial del centro.