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Diecisiete familias fuenlabreñas plantan cara al banco malo
Vecinos de la calle Pinto acusan a la Sareb de frenar la negociación para adecuar sus alquileres
Fuenlabrada |

Las 17 familias que residen en el número 19 de la calle Pinto, en Fuenlabrada, han dado un paso al frente y se han constituido como “Bloque en Lucha” junto al Sindicato de Inquilinas de Madrid para denunciar la situación de bloqueo que, aseguran, mantienen con la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb).

El colectivo sostiene que la entidad mantiene paralizada desde hace dos meses cualquier vía de negociación para regularizar su situación de alquiler, lo que, según denuncian, les sitúa bajo una amenaza constante de desahucio y sin una solución estable para continuar en sus viviendas.

Las familias aseguran que han entregado en varias ocasiones la documentación necesaria para formalizar contratos de alquiler, pero que la respuesta de la Sareb ha sido insuficiente. Según su versión, solo se habrían ofrecido siete contratos para las 17 viviendas del edificio, dejando al resto en una situación de vulnerabilidad.

La situación se remonta a la quiebra de la antigua constructora propietaria del inmueble, momento en el que el edificio pasó a manos del conocido como “banco malo”. Desde entonces, los vecinos afirman haber intentado abrir una vía de regularización sin éxito.

El bloque está formado por perfiles especialmente sensibles, según denuncian los propios afectados, entre ellos familias con menores con discapacidad, personas dependientes, jubilados, madres solteras y jóvenes. En conjunto, aseguran que llevan más de una década residiendo en el edificio y reivindican su derecho a permanecer en sus hogares mediante alquileres ajustados a su situación económica.

Somos un bloque en lucha, organizado y sindicado. No estamos pidiendo que nos regalen nada: exigimos alquileres justos que se adapten a nuestras realidades”, recoge el manifiesto leído por las afectadas durante una concentración celebrada frente al edificio.

La presión del conflicto ha provocado, según relatan los vecinos, que algunas familias abandonaran el inmueble en los últimos meses debido a la incertidumbre y el desgaste emocional, aunque las 17 restantes aseguran que mantendrán la movilización de forma indefinida.

Como parte de sus acciones, el pasado miércoles 24 de junio realizaron un reparto de información en el rastrillo de Fuenlabrada, seguido de una concentración frente al portal del edificio, donde se leyó un manifiesto ante alrededor de un centenar de personas.

Posteriormente, los vecinos organizaron un pasacalles hasta el antiguo recinto ferial del municipio y concluyeron la jornada con una asamblea vecinal en la que analizaron la situación del bloque y el problema de acceso a la vivienda en la ciudad.