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La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha cargado contra el Gobierno central tras la reciente reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). Durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, Ayuso ha calificado el encuentro de "engaño" y "paripé", asegurando que el Ejecutivo de Pedro Sánchez busca utilizar las cuentas públicas como una herramienta de propaganda y una "coartada" para desviar la atención de los escándalos que lo salpican.
Para la líder madrileña, la convocatoria del Consejo responde a una estrategia para camuflar la situación judicial del entorno del Gobierno. "Como vamos a 20 escándalos al día, intentan lanzar una maniobra de distracción sobre su corrupción", ha señalado Ayuso, quien ha apuntado que la cifra de imputados va ya "camino de los 130".
Asimismo, ha acusado al Ministerio de Hacienda de "manosear" un instrumento tan serio como los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para elaborar unas cuentas "que todos sabemos que no van a nacer", pero que, a su juicio, ya están siendo utilizadas de manera electoralista.
Uno de los puntos más críticos de su discurso ha sido la política de financiación autonómica. Ayuso ha denunciado una supuesta "compra de voluntades" por parte del Ejecutivo para contentar tanto al presidente catalán, Salvador Illa, como a los partidos independentistas.
Según la presidenta de la Comunidad de Madrid, el resultado de estas negociaciones es un agravio comparativo que busca "financiar siete veces a Cataluña por encima de Madrid" e impulsar una Hacienda catalana propia. Una medida que, según sus palabras, supone "un paso más para generar una nación paralegal con el dinero de todos" y "destruir la unidad de nuestro país".
Ayuso ha advertido de que el Gobierno central pretende imponer a las comunidades autónomas unos techos de gasto "inasumibles", afectando especialmente a las regiones que, como Madrid, más aportan a la caja común y sufren mayor presión en sus servicios públicos.
Finalmente, la presidenta autonómica ha augurado una estrategia de confrontación social de cara a los próximos meses. Ha asegurado que, ante la imposibilidad de las autonomías de aceptar estas condiciones financieras, el Gobierno y los sindicatos ya están coordinando "la pancarta y un otoño caliente" para desgastar políticamente a regiones gobernadas por la oposición.