MENÚ

Paseo por Sevilla
Visitar Sevilla es perderse por sus calles
Regional |

A orillas del Guadalquivir se asienta una de las ciudades más bonitas de España. Tiene unas características calles blancas y amarillas que son para perderse eternamente, por lo que la selección de sitios que visitar se quedará escasa.

Así que el mejor consejo para visitar Sevilla es dejarse llevar y la ciudad te sorprenderá. Sin embargo, no puedo resistirme a realizar un breve trayecto por Híspalis. El recorrido le empezaría visitando la monumental catedral de Sevilla, en la que hay que destacar el catafalco de Colón y por fuera, la impresionante Giralda.

A unos pasos de la catedral esta el Archivo de Indias, que es muy interesante conocer por su gran importancia hace uno siglos en el comercio entre la península y los territorios americanos. También en las inmediaciones esta el monumental Alcázar, residencia de reyes y que resume todas las claves del estilo palaciego árabe: agua y ricas decoraciones de estuco.

Luego habría que pasar por los jardines de María Luisa y de ahí a Plaza España, se semicírculo con columnas en las que se representan todas las regiones de la península y en la que todos los turistas buscan su rincón.

Ya a orillas del Guadalquivir esta la Torre del Oro y la plaza de toros de la Maestranza. Merece la pena visitar el recinto maestrante porque es muy peculiar, ya que el albero no es circular, la arena es marrón, las rayas de picar son rojas y los callejones de entrada a la plaza tienen un aire muy romántico.

Muy cerca de la Maestranza esta el puente de Isabel II, pero que realmente se conoce como el puente de Triana y como bien indica su nombre lleva al espectacular barrio de Triana. En este emblemático barrio sevillano hay que visitar la plaza del Altozano y entrar por la calle pureza hasta llegar a la Capilla de los Marineros, donde se encuentra la venerada Esperanza de Triana y el querido Cristo de las Tres Caídas.

Semana Santa,  Feria y mucho arte

###59602##

Dentro de este mundo religioso hay que volver al otro lado del Guadalquivir para visitar a la Esperanza Macarena con sus mariquillas verdes, el Señor de Sevilla Jesús del Gran Poder y el Cristo de los Gitanos, Jesús de la Salud. Estas cuatro imágenes, más la anteriormente mencionada Esperanza de Triana, son las que más fervor despiertan en Sevilla y en el mundo.

Sevilla no se entiende sin Semana Santa, pero tampoco se entiende sin feria. La feria se celebra dos semanas después de que concluye la Semana Santa y todo el mundo se enfunda sus mejores galas flamencas para ir al Real a dar todo el arte que lleva dentro.

Hablando de arte, hay que recomendar especialmente el Museo de Bellas Artes de Sevilla que acoge una de las mejores colecciones artísticas del barroco sevillano y en especial de Murillo.

Bajando la calle del museo, Alfonso XII, nos encontramos con otros lugares emblemáticos de Sevilla como son las famosas setas y la plaza de la Campana, de esta salen las dos calles comerciales más importantes de Sevilla: la Calle Tetuán y la Calle Sierpes. Que confluyen en en el Ayuntamiento de Sevilla que por un lado tiene la Plaza nueva y por el otro la Plaza de San Francisco. A lo que sigue la calle de la Constitución donde nos volveríamos a encontrar con la Catedral y su Giralda.