El equipo de Gobierno de Alcalá de Henares ha elevado el tono de su protesta contra ADIF y el Ministerio de Transportes. A través de una carta formal, la concejala de Urbanismo, Cristina Alcañiz, ha exigido la terminación urgente de los proyectos de urbanización en la ciudad, tras constatar que se han vuelto a rebasar los plazos comprometidos por el organismo dependiente del Gobierno central.
El foco principal de la denuncia se sitúa en el puente de Daganzo. Aunque la obra aparenta estar terminada, el Ayuntamiento se niega a recibirla debido a "importantes deficiencias". Según el cronograma municipal, la fecha de finalización estaba prevista para el verano de 2025; tras varios retrasos, la última promesa fijaba el fin de obra para el pasado 15 de marzo. A día de hoy, el paso peatonal continúa cerrado y vallado, obligando a los vecinos a dar rodeos innecesarios.
Así, entre los desperfectos localizados en la zona, el consistorio destaca las grietas en los terraplenes por la supuesta falta de nitrosiembra (vegetación para asentar el terreno), abandono de materiales en las Eras del Silo, deficiencias en la entrada al CEIP García Lorca y retrasos en el retranqueo de las líneas de telecomunicaciones.
La situación en la Estación Central de Alcalá no es más optimista. El proyecto, iniciado en mayo de 2023 con un plazo de ejecución de 20 meses, acumula ya un retraso de más de un año y medio. Tras diversas paralizaciones y modificaciones del proyecto original, la nueva fecha estimada se traslada ahora al 25 de junio de 2026, lo que supone un impacto directo en la movilidad diaria de miles de usuarios de Cercanías.
Pero suma y sigue. Uno de los puntos más críticos de la denuncia es la no instalación de las pantallas acústicas en los colegios García Lorca y Doctora de Alcalá. La obra acumula 12 meses de demora, una situación que el Ayuntamiento califica de "insostenible" dado que el centro García Lorca es de atención preferente para alumnado con discapacidad auditiva. El ruido constante de las obras y del tráfico ferroviario está afectando gravemente al desarrollo de las clases.
El Ayuntamiento queda ahora a la espera de una respuesta oficial por parte del Ministerio de Transportes, sin descartar nuevas medidas de presión si no se reactivan los trabajos de forma inmediata.