El grupo Ecologistas en Acción de Villaviciosa de Odón, ante la tala de 57 árboles en la Avenida de Calatalifa con motivo de las obras emprendidas en dicha vía, quiere expresar públicamente las siguientes consideraciones:
1. Falta de información y supervisión municipal
Desde la formación consideran que el proyecto fue informado "únicamente de manera verbal en un Consejo Sectorial de Medio Ambiente por el concejal responsable del área, sin que en ningún momento se facilitara a este colectivo el acceso a la documentación completa del expediente".
Una vez iniciadas las obras, han tenido conocimiento de que solo diez de los cincuenta y siete árboles que se talarán se encuentran en buen estado fitosanitario, y que diecisiete de ellos presentan heridas derivadas de podas practicadas con anterioridad. Esta situación les plantea una reflexión inmediata: "¿en manos de quién está el cuidado del arbolado urbano del municipio? ¿Qué responsable público supervisa las labores de jardinería de la empresa concesionaria del servicio?".
2. Árboles de compensación: falta de información
Ecologistas quieren saber dónde y en qué condiciones se van a plantar los más de 900 árboles que, "según la normativa vigente, deben incorporarse como medida compensatoria. Hasta el momento, todas las solicitudes realizadas desde hace años a la concejalía responsable no han obtenido respuesta alguna".
3. Reposición en zonas urbanas
La asociación ha solicitado al Ayuntamiento que se comprometa a plantar, si no la totalidad, sí un número significativo de los árboles de reposición en zonas urbanas, donde en los últimos tiempos se está perdiendo de forma continuada masa arbórea.
4. Un modelo de arbolado pensado para el clima, no solo para la estética
La planificación del arbolado urbano "debe priorizar especies y disposiciones que aseguren sombra efectiva, confort térmico y calidad ambiental, y no limitarse a criterios meramente estéticos" señalan. Consideran que las actuaciones previstas en la Avenida de Calatalifa "priman el carácter ornamental y no garantizan la sombra necesaria para que el espacio sea transitable durante los meses de verano, especialmente en un contexto de aumento de temperaturas y olas de calor cada vez más frecuentes".
Asimismo, el césped artificial contemplado en el proyecto "no constituye una solución sostenible a largo plazo, ya que almacena más calor que las plantas y la tierra, incrementa el efecto isla de calor y, con el paso del tiempo, se deteriora y se descompone en microplásticos que acaban contaminando el entorno" concluyen.
5. Arbolado y planificación urbanística
Por último, en lo referente a la planificación urbanística, lamentan que "el arbolado sea de manera recurrente el elemento más perjudicado, eliminándose cuando supuestamente impide el tránsito de personas con movilidad reducida o el paso de carros de compra y carritos de bebé. Existen alternativas viables, como situar los alcorques en el asfalto entre plazas de aparcamiento o peatonalizar la zona central del municipio, que permitirían cumplir esos mismos objetivos, aumentar el confort climático de los residentes e incluso incrementar el número de árboles en el casco antiguo".
En este sentido, consideran que la remodelación de la Avenida de Calatalifa "ha supuesto una oportunidad perdida para crear un carril bici que facilitara el tránsito no motorizado en condiciones de seguridad para las personas que utilizan la bicicleta como medio de transporte habitual".