La Comunidad de Madrid ha participado en el primer izado de la bandera oficial de Valdemoro. El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, ha asistido al acto celebrado en la Plaza de la Constitución del municipio, que ha contado con la presencia de representantes locales, regionales y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
García Martín ha destacado que “son muchas las actuaciones que el Gobierno de la Comunidad de Madrid desarrolla en Valdemoro, como, por ejemplo, las cerca de 500 viviendas en régimen de alquiler asequible que estamos construyendo, el nuevo Palacio de Justicia o el futuro instituto en el barrio de El Hospital”. “Valdemoro es una ciudad en auge, un ejemplo de planificación y el resultado de una excelente gestión municipal”, ha añadido.
El Ejecutivo autonómico autorizó el mes pasado en Consejo de Gobierno la adopción de esta enseña y los cambios en el escudo heráldico, dando respuesta a una iniciativa impulsada por el propio Consistorio local. La decisión fue tomada tras recibir informes favorables de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, que avalan el rigor histórico y simbólico de los nuevos emblemas.
Valdemoro, cuyos orígenes documentados se remontan al siglo XII, carecía hasta ahora de una bandera oficial que representara su identidad colectiva. Con el objetivo de subsanar esta carencia, el Ayuntamiento valdemoreño organizó en mayo de 2019 una consulta participativa en la que los vecinos pudieron elegir entre cuatro propuestas de diseño.
La opción seleccionada presenta un fondo blanco, en alusión a la tradicional actividad yesera de la localidad, atravesado por dos bandas diagonales: la verde simboliza la riqueza agrícola local —olivos y vides— así como la estrecha vinculación histórica con la Guardia Civil desde 1853. Por su parte, la de color rojo carmesí hace referencia a la pertenencia histórica a Castilla y a la Comunidad de Madrid.
En el centro de la enseña se incorpora el nuevo escudo heráldico, que adquiere carácter oficial tras su aprobación. Este emblema sustituye al utilizado desde 1983, que carecía de refrendo institucional, y se inspira en el blasón que corona la Fuente de la Villa, datado en 1605 y considerado el más antiguo documentado del pueblo. Este destaca por sus tonos oro, rojo carmesí y azules, e incluye la figura de un rey con corona y cetro, encadenado a la fortaleza de un castillo mediante una cadena de plata. El conjunto se timbra con la corona real de España, reforzando su índole institucional y simbólico.