¿Aprenden mejor los niños cuando se estimulan sus sentidos?
En un mundo educativo donde los alumnos reciben cada vez más estímulos digitales, los colegios deberían favorecer un aprendizaje en el que tocar, experimentar y observar sean clave para comprender las materias.
Algunos estudiantes desconectan cuando el aprendizaje se limita a escuchar y memorizar. La neuroeducación reafirma que la estimulación sensorial es un motor esencial del aprendizaje.
Actualmente, con la llegada de las pantallas en casi todos los aspectos diarios, también se relaciona una menor tasa de retención en los niños y niñas. Esta razón se añadiría a la lista de motivos por los que contar con experiencias táctiles o manipulativas en las aulas, demostrando que la interacción física favorece la consolidación de la memoria.
El estudio Beyond Play (realizado por Frontiers in Education - 2024) correlaciona la falta de variedad sensorial con la disminución del nivel de atención sostenida. Los entornos multisensoriales permiten que los estudiantes conecten conceptos abstractos con experiencias concretas, facilitando su comprensión.
La estimulación sensorial: un puente directo al aprendizaje profundo
El cerebro es capaz de integrar múltiples sentidos para generar redes neuronales más fuertes y aprendizajes más conectados. Con la estimulación sensorial, los contenidos educativos se entienden en conjunto y no como planetas separados.
El estudio de Frontiers in Education (“Beyond Play” - 2024) mencionado demostró que los entornos que aumentan el interés y la participación en niños de 3 a 6 años son multisensoriales. Esto se enfatiza especialmente cuando hay estímulos combinados, en comparación con actividades tradicionales de un único canal sensorial.
El estudiante se convierte en el “protagonista” del aprendizaje: puede escoger la mejor forma de relacionarse con una asignatura. Con modelos educativos como el americano, no tan centrados en memorizar, se comprueba que el alumno desarrolla el pensamiento crítico desde una edad temprana.
En Casvi International American School, donde se sigue la enseñanza estadounidense, el profesorado considera en su día a día actividades multisensoriales en las asignaturas. Las ferias de ciencias, la presentación de proyectos escogidos y realizados enteramente por los alumnos o las celebraciones multiculturales les ayudan a unir conceptos a través de varias materias.
Un día en un colegio americano: cómo relacionar los sentidos con las asignaturas
En Casvi Tres Cantos, la estimulación sensorial forma parte del enfoque educativo internacional. Desde PYP (Programa de la Escuela Primaria), las aulas y las actividades están preparadas para integrar tacto, movimiento y percepción espacial.
En MYP (Programa de los Años Intermedios), hay proyectos de expresión corporal y diseño, usando la creatividad en varias asignaturas. Al final de esta etapa, deben hacer un proyecto personal escogido por ellos, donde volcar sus conocimientos y relacionarlos unos con otros.
En DP o High School (Programa Diploma), las actividades siguen integrando conocimiento teórico con experiencias sensoriales como artes visuales, música o deportes.
El enfoque de Bachillerato Internacional se une con el modelo americano, permitiendo que cada alumno aprenda desde la vivencia, conecte ideas con experiencias reales y desarrolle habilidades más sólidas.