La situación de la asociación Hoope ha llegado a un punto crítico. Su presidente, Javier Martínez, no oculta la profunda decepción que atraviesa la entidad ante la gestión del Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, marcada por una deuda acumulada que ha estado asfixiando su operatividad diaria. "Llevamos varios años de impagos por parte del Ayuntamiento de Torrejón, generándonos un grave perjuicio a nivel de gestión, de poder asumir deudas en clínicas veterinarias, de pagar salarios", lamenta Martínez, quien ya advierte que la entidad dará la batalla tanto en los juzgados como en las calles.
El conflicto se hizo público en octubre de 2025. Tras meses de reuniones infructuosas con el Gobierno de Alejandro Navarro, donde se prometía una regularización que nunca se materializó, la protectora denunció que la deuda municipal superaba ya los 100.000 euros.
Aunque el comunicado inicial forzó una reunión con el alcalde y el primer teniente de alcalde, Valeriano Díaz, las promesas cayeron en saco roto. Cuatro meses después del compromiso de pago, el escenario es desolador: "ya os aviso que no ha sido así, en cuatro meses solo han pagado una factura y tienen pendiente unas cinco". A esto se suma el duro golpe de quedar fuera de la gestión del CPA, el centro donde Hoope ha desarrollado su actividad durante los últimos 15 años.
Punto de ruptura: el "oscurantismo" en la nueva licitación
El punto de ruptura definitivo llegó con la nueva licitación del Centro de Protección Animal. Según explica la asociación, alcanzaron un acuerdo con el consistorio torrejonero para incrementar el presupuesto del contrato en 30.000 euros. Sin embargo, alegando la imposibilidad de modificar el convenio actual, el Ayuntamiento condicionó esta mejora a una nueva licitación. Bajo esta premisa, Hoope se vio obligada a no renovar el contrato vigente para poder optar a las nuevas condiciones. Lo que parecía una mejora pactada resultó ser, en palabras de Martínez, una auténtica encerrona administrativa.
"Sin avisarnos, sacan la licitación un 30 de diciembre sin llamarnos ni mandarnos un mail". Unos días en los que la mayoría de la gente está de vacaciones navideñas. No se enteraron hasta el 5 de enero. Además, las condiciones publicadas distaban mucho de lo hablado: se cambió el modelo que había funcionado durante 15 años —donde el 50% de la puntuación correspondía al proyecto técnico (protocolos, rescates, formación, etc.) y el otro 50% a la oferta económica— y se dio mucho más peso a la parte económica.
Es más, se exigió a los licitadores acreditar ingresos anuales de 1,5 millones de euros, un requisito que Martínez califica de "oscurantismo" para excluir directamente a las protectoras sociales.
Ante lo que consideran una injusticia manifiesta, Hoope ha interpuesto un recurso especial ante el Tribunal Administrativo Regional, logrando paralizar temporalmente el proceso. No descartan, además, elevar el caso al Defensor del Pueblo.
Posibles tratos vejatorios por parte del Gobierno local
La tensión también es personal y política. Martínez señala un trato vejatorio por parte del entorno del alcalde, mencionando incidentes donde se le prohibió la entrada a comisiones oficiales. "Nos han infravalorado como asociación, como profesionales y como personas", sentencia el presidente, señalando además una bicefalia en el poder local: "Son los vicealcaldes los que mandan más que el alcalde".
A pesar de todo, Martínez defiende con orgullo el trabajo realizado durante años en el Centro de Protección Animal de Torrejón de Ardoz: los rescates, los logros, las vidas salvadas y, sobre todo, el corazón que han puesto en cada animal.
Y es que, la esencia de Hoope está a tan solo un clic: ¡Dale al Play!