El alcalde de Serranillos del Valle, Rubén Fernández, ha marcado con claridad sus prioridades políticas: sanear las cuentas municipales, aumentar la inversión real y lograr que los vecinos perciban una gestión eficaz en su día a día. “Quiero eliminar deuda, invertir más y que los vecinos noten que se trabaja por ellos”, resume en una entrevista en profundidad en Televisión Digital de Madrid y que puedes ver en el enlace de la foto superior.
Tras seis meses al frente del Ayuntamiento, el regidor ha realizado balance de su gestión, abordando tanto los proyectos estratégicos como las polémicas recientes y el modelo de municipio que proyecta hacia 2027.
Estabilidad financiera como punto de partida
Fernández sitúa la reducción de deuda y el control del gasto corriente como condición indispensable para poder incrementar la inversión. Su intención es optimizar los recursos municipales, combinar fondos propios con el Plan de Inversión Regional (PIR) y aprovechar nuevas líneas de financiación autonómica.
El alcalde insiste en que no busca “obras faraónicas”, sino actuaciones realistas que mejoren servicios básicos, espacios públicos y equipamientos culturales y deportivos. La meta, asegura, es que la inversión llegue a todos los sectores: familias con niños, mayores, jóvenes y asociaciones.
El nuevo Ayuntamiento y el desbloqueo del PIR
Uno de los momentos más delicados de su inicio de mandato ha sido el riesgo de perder una subvención cercana al millón de euros del PIR de la Comunidad de Madrid destinada al nuevo edificio consistorial.
El proyecto quedó desierto en dos ocasiones por el incremento de los costes de construcción. Finalmente, el Consistorio optó por acogerse a un convenio marco autonómico con empresas constructoras, lo que permitió agilizar el procedimiento y evitar la pérdida de fondos.
Si se cumplen los plazos previstos, las obras podrían comenzar antes del verano y el edificio estaría terminado en aproximadamente un año.
El traslado permitirá reconvertir el actual Ayuntamiento en una biblioteca municipal, una demanda histórica de los vecinos, y consolidar una zona cultural en el centro urbano junto al teatro y el recinto ferial.
Urbanismo: planificación flexible y crecimiento ordenado
Otro de los ejes que el alcalde considera fundamentales es el desarrollo urbanístico. Con experiencia en el área, defiende una planificación más flexible que permita adaptar tipologías de vivienda según sectores: desde parcelas amplias con chalets individuales hasta zonas con mayor densidad.
A su juicio, el crecimiento debe responder a la realidad social y económica del municipio, aunque reconoce que la normativa y los procedimientos administrativos hacen que los cambios sean complejos y lentos.
Inversiones inmediatas: parques y embellecimiento
Entre las actuaciones previstas a corto plazo se encuentran la mejora de dos parques infantiles y un proyecto de embellecimiento del casco urbano por valor de 200.000 euros.
El alcalde subraya que, aunque no se puedan acometer transformaciones de gran escala, sí es posible actuar de forma progresiva para que los vecinos perciban mejoras tangibles.
La contratación de seguridad en fiestas
Durante la entrevista también ha abordado la controversia generada por la contratación de una empresa de seguridad para las fiestas patronales.
Fernández explica que la empresa prestó el servicio con normalidad y que posteriormente el Ayuntamiento recibió una notificación de Hacienda indicando que debía abonar el importe directamente a la Agencia Tributaria por deudas de la mercantil. Según el alcalde, se trata de un procedimiento habitual en la administración pública cuando existe requerimiento formal.
Sí reconoció que las fiestas se contrataron sin consignación presupuestaria previa, una práctica que calificó de incorrecta y que no comparte. Las facturas, por un importe cercano a 285.000 euros, se aprobaron posteriormente mediante reconocimiento extrajudicial de crédito.
“Los servicios estaban prestados y había que pagarlos”, defiende, asumiendo la responsabilidad política del procedimiento.
Cercanía como seña de identidad
Fernández destaca que su trayectoria política ha sido visible para sus vecinos desde muy joven. Afirma que su estilo se basa en la proximidad y la escucha activa.
“Somos servidores del pueblo”, señala, insistiendo en que su prioridad es que cada vecino sienta que el Ayuntamiento atiende sus demandas y ejecuta soluciones en plazos razonables.
Mirando a 2027
Con la vista puesta en el próximo ciclo electoral, el alcalde apuesta por consolidar un modelo basado en estabilidad presupuestaria, desarrollo urbano planificado y aumento progresivo de la inversión.
Su mensaje es claro: menos confrontación, más gestión y resultados visibles. Porque, en sus palabras, la clave está en que “los vecinos noten que se trabaja por ellos”.