José Luis Rodríguez Zapatero ha acudido esta mañana a la comisión de investigación sobre el Caso Koldo que está desarrollando el Senado. El expresidente del Gobierno se ha revestido de silencio ante las preguntas de los medios de comunicación que esperaban en la puerta, pero dispuesto a hablar, y mucho, durante la sesión de la Cámara Alta.
Zapatero se ha mostrado firme, defensivo y a veces irónico, negando categóricamente cualquier irregularidad y presentándose como un empresario privado desde hace 14 años, sin ningún tipo de cargo público. El socialista también ha negado ser una figura que siga moviendo los hilos dentro del Ejecutivo central, aunque sostiene que será "leal" a su partido "hasta el último día de mi vida".
En cuanto al núcleo de su comparecencia, su posible papel en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, además de las relaciones mantenidas con la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela y la llegada de Delcy Rodríguez a España, el ex presidente ha desgranado la cronología "del primer día de la gran mentira, al último". Zapatero ha negado de manera tajante cualquier intervención o mediación en el rescate público de 53 millones de euros a la aerolínea, respondiendo con un rotundo "no, en absoluto" cuando le preguntaron si facilitó o intervino en ese proceso, y asegurando que nunca ha tenido relación de ningún tipo con la compañía ni con su presidente Julio Martínez Sola.
No obstante, el socialista sí ha admitido haber asesorado a Globalia (Air Europa) en el pasado, además de reconocer una amistad bastante estrecha con el empresario Julio Martínez Martínez conocido como 'Julito', administrador de Análisis Relevante SL, una empresa vinculada al caso. Zapatero ha confesado haber cobrado como autónomo una media de 70.000 euros brutos al año durante varios años, lo que suma alrededor de medio millón en total, siempre defendiendo que todo fue conforme a la legalidad, cotizando correctamente y sin tener nunca una sociedad propia ni en España "ni en Kuala Lumpur".
El compareciente también ha explicado que sí propuso que la agencia de sus hijas realizara tareas de marketing y apoyo para esta empresa, pero ha vuelto a rechazar otras acusaciones como que fuera poseedor de una mina de oro, tampoco habría cobrado un sobre con dinero de Delcy Rodríguez para financiar al PSOE, ni otras posibles maniobras por las que ha sido preguntado, "¿cómo voy a haber cobrado sobornos a pecho descubierto?", ha ironizado. Así mismo, ha negado haber hablado con Pedro Sánchez o cargos como José Luis Ábalos sobre el rescate antes o durante el proceso, solo una charla posterior con el presidente para ver sus "sensaciones" tras la comparecencia en el Senado.
No obstante, Zapatero no solo ha tirado de ironía, sino de un supuesto civismo que le hace calificar la comisión de investigación de un proceso de "persecución política" en plena campaña de las elecciones de Castilla y León.