La calle Ferraz ha vuelto a convertirse esta mañana en el epicentro del terremoto político español, pero esta vez no por las protestas en sus puertas, sino por lo que ocurría en su interior. En un operativo que ya se considera uno de los golpes judiciales más contundentes de los últimos años contra el partido en el Gobierno, agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han irrumpido en la sede central del PSOE.
El despliegue, ordenado por el magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz y respaldado por la Fiscalía Anticorrupción, investiga una presunta trama de financiación ilegal. Según fuentes próximas al caso, las pesquisas apuntan a una operativa sostenida en el tiempo que habría permitido inyectar fondos opacos en la contabilidad del partido, supuestamente diseñada con el único objetivo de eludir el estricto control del Tribunal de Cuentas.
El trasiego de cajas y el volcado de archivos digitales en la sede federal es, para algunos, tan solo la punta del iceberg. Además, como publica El Confidencial, el juez Pedraz ha autorizado una batería de registros que se extiende por toda la geografía española, poniendo bajo la lupa inmuebles vinculados a altos cargos de la formación.
Entre los objetivos prioritarios de los investigadores destaca el requerimiento de toda la documentación contable y financiera gestionada desde la Secretaría de Organización y la Gerencia del PSOE. La UCO busca certificar la existencia de supuestos pagos al entramado de Leire Díez —conocida internamente como la “fontanera” del partido—, que presuntamente fueron camuflados mediante facturas falsas. Asimismo, el foco está puesto en las conexiones de esta red con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
La onda expansiva de la operación ha alcanzado también los domicilios particulares de antiguos pesos pesados del socialismo, como el exsecretario de Organización Santos Cerdán y el histórico dirigente andaluz Gaspar Zarrías.
La sombra de la 'Caja B' y el fantasma de 2025
Esta nueva pieza separada nace directamente de la investigación principal sobre Leire Díez y sus presuntos amaños con contratos públicos en la SEPI. Sin embargo, los indicios actuales van mucho más allá de un caso de influencia individual: apuntan a que miembros de la cúpula del PSOE habrían participado activamente en la ocultación de dinero de origen irregular, llegando a armar una supuesta "caja B" o contabilidad paralela.
Se trata de la segunda vez en menos de un año que la UCO entra en las oficinas de Ferraz, tras el registro efectuado en junio de 2025 en el marco del caso Koldo-Cerdán-Ábalos.
Estupor en el Gobierno y ofensiva de la oposición
El impacto político de la noticia ha sido inmediato. El operativo ha pillado por completa sorpresa tanto al Palacio de la Moncloa como a la dirección federal del PSOE. Varias fuentes ministeriales han admitido a los medios, bajo condición de anonimato, el desconcierto total dentro del Ejecutivo: "Nos hemos enterado por la prensa", confesaban a primera hora de la mañana, evidenciando la falta de información oficial.
Desde la oposición, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado la situación como “agónica” para el PSOE. Vox ha pedido explicaciones inmediatas y ha calificado la situación de “insostenible”.