Los títeres de Marimba Marionetas llegarán estos meses de febrero y marzo a los centros socioculturales de Móstoles de la mano del programa “Jueves en familia”.
Con el espectáculo “Había una vez… un emoticuento”, los niños de Móstoles podrán reír soñando, pero, sobre todo, disfrutar con la magia de las marionetas, capaces de llevarles a un mundo fantástico llamado teatro.
Se trata de un espectáculo en el que se mezclan la comedia y las aventuras. Encontrarán juntos a los personajes de los cuentos populares y a los emoticonos.
La obra está protagonizada por Roberto (aunque él insiste en que le llamen Bob), que nunca quiere jugar y siempre está pendiente de su móvil, lo que no le gusta nada a su amiga Daniela, siempre dispuesta a inventar un nuevo juego.
Un día Roberto es atrapado dentro de un móvil y cae en las redes del emoticono más malo. Aunque nadie se explica cómo ha podido suceder esto. Daniela entra en el mundo de los emoticonos para rescatar a su amigo. Allí, los otros emoticonos le cuentan que el Malo Maloso está capturando a todos los personajes de los cuentos para que los niños dejen de jugar, y vivan sólo para sus móviles, tabletas y ordenadores. Daniela no puede permitir que triunfe este plan, porque a ella le gustan mucho los cuentos.
Esta propuesta de ocio se desarrollará en los centros socioculturales un jueves al mes, a las 18.00 h. El espectáculo “Había una vez… un emoticuento” comenzará su programación el jueves 19 de febrero en el Centro Sociocultural El Soto y continuará el 26 de febrero en el Centro Sociocultural Joan Miró. En marzo, estará el jueves 12 en el Centro Sociocultural Caleidoscopio y el 26 en el Centro Cultural Villa de Móstoles.
Los niños de Móstoles podrán reír soñando
Las entradas son gratuitas hasta completar el aforo. Se recogerán hasta un máximo de cuatro por persona, de lunes a viernes de 10:00 h a 14:00 h y de 17:00 h a 20:00 h en la recepción del centro donde se realiza la actuación.
El objetivo de “Jueves en Familia” es proporcionar un espacio de creación y manifestación para artistas individuales o grupos emergentes, potenciando a artistas de Móstoles o alrededores.
Con ello se pretende dinamizar los centros culturales con actuaciones de pequeño formato imbricadas en la vida cotidiana, apostando por acercar a los mismos a familias con propuestas escénicas, conciertos y otras actividades que conecten con sus intereses, fomentando a la vez la participación activa.