Moraleja de Enmedio encara el último año de legislatura con un doble desafío: seguir reduciendo una de las mayores deudas municipales de la Comunidad de Madrid y sentar las bases del crecimiento futuro del municipio. Ese es el objetivo que marca la alcaldesa, Arantxa Godino (PP), que repasa en esta entrevista en Televisión Digital de Madrid la coyuntura política del municipio nos explica cómo imagina el pueblo dentro de una década.
"Moraleja de Enmedio es un diamante en bruto", afirma la regidora con seguridad, convencida de que el municipio dispone de una ubicación estratégica privilegiada en el sur metropolitano madrileño y de un enorme potencial de desarrollo que, en su opinión, ha permanecido bloqueado durante años por decisiones políticas erróneas y por la ausencia de un planeamiento urbanístico adaptado a las necesidades actuales.
Su visión pasa por convertir la localidad en un municipio capaz de atraer empresas, generar empleo, ampliar la oferta de vivienda para los jóvenes y consolidar nuevos servicios públicos. Para ello, insiste, será imprescindible desbloquear el desarrollo urbanístico y recuperar la capacidad de crecimiento que, según sostiene, se perdió tras la anulación del anterior Plan General.
La deuda, el principal lastre
Hablar de Moraleja es hacerlo de la situación financiera del Ayuntamiento. Godino recuerda que cuando llegó a la Alcaldía en 2023 el Consistorio acumulaba una deuda de 42,5 millones de euros, una cifra que sitúa a Moraleja de Enmedio como el municipio con mayor deuda per cápita de la Comunidad de Madrid.
La alcaldesa asegura que durante estos tres años se han amortizado cerca de tres millones de euros y destaca que, por primera vez en mucho tiempo, el Ayuntamiento está cumpliendo los compromisos recogidos en el plan de ajuste aprobado por el Ministerio de Hacienda.
Según explica, la legislación obliga a priorizar el pago de la deuda por encima de otras obligaciones presupuestarias, lo que ha condicionado buena parte de las decisiones adoptadas por el actual Gobierno municipal.
Las decisiones más difíciles
La alcaldesa reconoce que algunas de las medidas adoptadas durante la legislatura han sido especialmente dolorosas. Entre ellas destaca el cierre de la Casita de Niños municipal, una decisión que provocó protestas vecinales y movilizaciones durante los primeros meses de mandato.
Godino defiende que el mantenimiento de este servicio suponía un coste anual cercano a los 200.000 euros para las arcas municipales y asegura que la Comunidad de Madrid ofrecía una alternativa educativa gratuita para las familias.
Pese al impacto que tuvo sobre los trabajadores afectados, la regidora considera que la decisión fue necesaria para garantizar la viabilidad económica del Ayuntamiento.
Tres años después, sostiene que la reorganización educativa ha permitido avances importantes para el municipio, entre ellos la implantación del primer Bachillerato en Moraleja de Enmedio y la consolidación del Instituto Gustavo Adolfo Bécquer como centro independiente. "Hoy tenemos educación pública desde los cero hasta los dieciocho años", destaca durante la entrevista.
Impuestos y tasa de basuras
Godino defiende con convencimiento que las subidas tributarias aplicadas durante la legislatura fueron consecuencia directa de las exigencias derivadas del plan de ajuste y no de una decisión ideológica del equipo de Gobierno.
Según explica, el Ministerio de Hacienda llegó a plantear incrementos fiscales más severos de los finalmente aplicados, y el Ejecutivo local optó por una solución intermedia que combinara ajustes de gasto con aumentos moderados de determinados tributos.
La alcaldesa también atribuye la implantación de la nueva tasa de residuos a una obligación legal derivada de la normativa estatal y asegura que el Ayuntamiento se ha limitado a repercutir el coste real del servicio.
Además, afirma que no contempla nuevas subidas de impuestos durante el tiempo que reste de legislatura.
Urbanismo: la gran batalla política
Además de la deuda, uno de los temas que más controversia concitan en la ciudad es el del urbanismo. La actual alcaldesa popular responsabiliza directamente a los anteriores gobiernos socialistas de la situación actual del municipio, especialmente por la gestión del Plan General de Ordenación Urbana que terminó siendo anulado por los tribunales.
La alcaldesa sostiene que aquella decisión frenó el crecimiento de Moraleja, limitó la construcción de vivienda, dificultó la llegada de inversiones y contribuyó al agravamiento de la deuda municipal.
A su juicio, mientras municipios vecinos como Arroyomolinos desarrollaron suelo residencial e industrial y multiplicaron su actividad económica, Moraleja quedó anclada en unas normas urbanísticas de 1993 que no responden a la realidad actual.
En este sentido, insiste en que la recuperación del desarrollo urbanístico será fundamental para facilitar el acceso a la vivienda, especialmente entre los jóvenes, y para atraer proyectos empresariales que generen riqueza y empleo.
Rechazo a nuevas macroplantas solares
La alcaldesa también muestra su preocupación por los proyectos energéticos que afectan al entorno del municipio. Godino explica que la ausencia de suelo urbanizable ha dejado amplias zonas del término municipal expuestas a iniciativas vinculadas a plantas fotovoltaicas y líneas de alta tensión.
Aunque reconoce que algunos proyectos ya iniciados continuarán su tramitación, deja claro que el Ayuntamiento no es partidario de nuevas macroinstalaciones solares y que trabaja para establecer mecanismos de protección que permitan preservar el modelo de desarrollo que defiende para el municipio.
A menos de un año para las próximas elecciones municipales, Godino confirma su deseo de optar a la reelección
Inversiones para transformar el municipio
Pese a las limitaciones presupuestarias, la alcaldesa avanza varias actuaciones que comenzarán a ejecutarse durante los próximos meses.
Entre ellas figuran la rehabilitación del Camino de Humanes, un nuevo plan de asfaltado valorado en 450.000 euros, mejoras en parques infantiles y zonas deportivas, inversiones en el colegio público y la remodelación integral de la Cuesta de la Iglesia, una actuación que rondará los 300.000 euros.
Godino también destaca la captación de subvenciones procedentes de la Comunidad de Madrid para financiar distintos proyectos de mejora urbana.
Seguridad y calidad de vida
La regidora reivindica además los niveles de seguridad del municipio, que considera uno de los principales atractivos de Moraleja de Enmedio.
Según señala, la coordinación entre Policía Local y Guardia Civil permite mantener unos índices de criminalidad reducidos, contribuyendo a preservar el carácter residencial y familiar que, a su juicio, define a la localidad.
La vista puesta en 2027
A menos de un año para las próximas elecciones municipales, Godino confirma su deseo de optar a la reelección. La alcaldesa considera que una sola legislatura no basta para resolver los problemas estructurales heredados ni para culminar los proyectos que actualmente están en marcha.
Por ello, defiende la continuidad del actual proyecto político y asegura que su principal objetivo sigue siendo el mismo con el que llegó a la Alcaldía: reducir la deuda, recuperar la capacidad de crecimiento de Moraleja de Enmedio y construir un municipio que, dentro de diez años, pueda aprovechar todo el potencial que hoy ve en él.
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