"Esta madrugada, Policía Nacional y Policía Municipal han procedido al desalojo de la Puerta del Sol". Con estas palabras ha confirmado el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, el fin de 38 días de acampada en el kilómetro cero de la ciudad. El regidor madrileño ha destacado que los operarios del Ayuntamiento ya trabajan sobre el terreno para devolver la normalidad a la plaza, al tiempo que ha cargado con dureza contra la gestión del Ejecutivo central.
Según los datos facilitados por el propio regidor, el impacto económico de la protesta ha golpeado de lleno a la actividad comercial del centro de la capital. "38 días de ocupación, más de 30 millones de euros en pérdidas del comercio de la zona. Una nueva factura del sanchismo en Madrid", ha sentenciado Almeida tras la intervención policial que ha devuelto el tránsito peatonal al corazón madrileño.
Operativo de madrugada sin incidentes reseñables
El dispositivo conjunto de la Policía Nacional y la Policía Municipal se desplegó a primera hora de la madrugada para retirar las casetas, pancartas y enseres acumulados en la plaza durante el último mes. La actuación se ha desarrollado sin altercados de gravedad y ha permitido la entrada inmediata de los servicios de limpieza del Ayuntamiento, que trabajan a destajo para acondicionar el espacio público antes de que se recupere el ritmo habitual de peatones.
Las pérdidas señaladas por el consistorio coinciden con las advertencias que las asociaciones de comerciantes del entorno de Sol y la Gran Vía venían haciendo en las últimas semanas. La ocupación prolongada del espacio público provocó una caída considerable en la afluencia de clientes y turistas, afectando tanto al comercio minorista como a los establecimientos de hostelería del distrito Centro.
Por su parte, el dispositivo de limpieza y mantenimiento municipal continuará en la zona durante las próximas horas con tareas de baldeo y retirada de residuos, con el objetivo de reabrir el paso de forma completamente diáfana a lo largo de la jornada.