Quedan cinco días para que León XIV aterrice en Madrid, y José Luis Martínez Almeida ya se ve preparado para su llegada. El alcalde de la capital ha defendido esta mañana el dispositivo especial de movilidad que se ha establecido en la ciudad asegurando que es uno de los mejores planificados, y así se ha podido comprobar este mismo.
Almeida ha reconocido que si bien otros modelos de movilidad "daban condiciones más complicadas", sobre todo por el eje del Paseo de la Castellana, hoy se ha constatado que los madrileños "son conscientes de la importancia histórica de esta visita". El alcalde insiste en que los datos "son más que razonables", teniendo en cuenta el estado de las calles, preparadas para la visita del Sumo Pontífice.
No obstante, el regidor madrileño no descarta que a lo largo de la semana haya que sumar nuevas medidas de restricción, sobre todo para los días próximos a la llegada del Papa (tres y cuatro de junio).
En cuanto a la ubicación del evento, Almeida ha vuelto a defender la idoneidad de los emplazamientos elegidos, tanto la Plaza de Lima para la vigilia del sábado, como la Plaza de Cibeles para la Eucaristía del domingo y la entrega de las llaves de oro de la ciudad. El alcalde ha recordado que ellos no eligen dónde realizar el encuentro, pero sí han dado recomendaciones.
El último punto caliente lo ha protagonizado el clima. Almeida es consciente de que las condiciones meteorológicas no son las idóneas debido a las altas temperaturas, algo que "nos preocupa", pero recuerda que han puesto en marcha un dispositivo de atención a los asistentes. El regidor también se ha permitido lanzar una serie de recomendaciones para evitar golpes de calor u otras afecciones a la salud.
Eso sí, Madrid "está divina, divinamente preparada para recibir al Papa", concluye Almeida.