El CEIP Ciudad de Jaén, en el barrio de Orcasur, se encuentra en el centro de una batalla vecinal. La Comunidad de Madrid planea derribarlo y trasladarlo a una nueva ubicación. Esta decisión del Gobierno regional ha desatado una oleada de indignación entre las familias y los partidos de la oposición.
La mayor alarma reside en las dimensiones del proyecto. Desde la AMPA explican que el centro actual cuenta con 16.670 metros cuadrados de espacio útil y de preferencia peatonal; un entorno diseñado específicamente para alumnos con necesidades especiales, concretamente en el ámbito de la discapacidad motórica. Denuncian que el nuevo proyecto, sin embargo, reduciría la superficie a tan solo 8.413 metros cuadrados.
Las familias critican que, "tras años de abandono por parte de la administración sin realizar las reformas necesarias", ahora se destine una inversión de 6,6 millones de euros de fondos públicos a la construcción de un edificio que "menoscabará los avances logrados durante décadas". Su exigencia es firme: rehabilitación en lugar de demolición.
Ante esta situación, la AMPA ha iniciado una petición de firmas para proteger el derecho de sus hijos a "una educación de calidad en el entorno que ha demostrado ser el adecuado".
Exigimos que se preserve el legado educativo que este centro ha construido a lo largo de los años
Más Madrid denuncia "el abandono de la escuela pública"
Desde Más Madrid, la concejala Olga Martínez denuncia el "ninguneo" de Almeida y Ayuso hacia el centro educativo. "Basta ya de amenazar a las familias diciendo que si no aceptan el proyecto seguirán en la podredumbre; la única podredumbre que hay aquí es el abandono deliberado de la escuela pública por parte del PP", ha sentenciado la edil.
Martínez ha calificado de "empeño nefasto" el derribo del colegio, asegurando que el traslado a otra parcela se traducirá en "menos patios, menos zonas comunes y mucho menos espacio para el desarrollo integral del alumnado".
La concejala ha subrayado que esta situación es especialmente grave al tratarse de un centro de escolarización preferente para alumnos con necesidades específicas, cuyas instalaciones actuales "cubren perfectamente". Por ello, ha exigido que el colegio permanezca en su ubicación actual y que el proceso se realice "con transparencia y sin amenazas".