El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha reclamado la intervención urgente del Gobierno central para poner fin a la acampada en la Puerta del Sol, denunciando que la permanencia de los manifestantes responde a "una estrategia política dirigida desde la Moncloa para elevar la crispación en la capital".
A pesar de señalar que "la gravedad de lo que estamos viendo en Francia e Italia hace que tampoco tengamos que comparar con lo que está pasando en la Puerta del Sol", Almeida ha calificado la situación en la céntrica plaza madrileña como "inaceptable". El regidor ha remarcado que "ha habido episodios de violencia y nadie puede negar que el otro día se apuñaló a una mujer", recordando a "aquellos que se reían de los cuchillos en la Puerta del Sol" que "los cuchillos se pueden utilizar para untar humus o para apuñalar a una mujer".
El alcalde ha enfatizado que la acampada adolece de cobertura legal y representa un número minoritario de manifestantes: "La Puerta del Sol se está ocupando ilegalmente. No se está haciendo al amparo del derecho de reunión, tal y como está previsto, y además ha habido episodios de violencia". Asimismo, ha cuestionado la representatividad del colectivo, asegurando que "a lo mejor hay muchas más tiendas de campaña que personas" y que los manifestantes "no son mucho más que cuatro gatos".
En su intervención, Almeida ha alertado de los riesgos para la seguridad, el comercio y la salubridad de la zona, señalando que la falta de actuación genera "problemas en caso de que hubiera una estampida de evacuación", además de "problemas graves para el comercio y de salubridad e higiene, como se vio el otro día cuando la Comunidad de Madrid tuvo que cerrar la estación de metro de Sol".
Por todo ello, el regidor madrileño ha responsabilizado directamente al presidente del Gobierno de la prolongación de la acampada: "Esto no puede durar ni un minuto más. Y si dura es porque Pedro Sánchez ha dado la orden de que continúen allí. No continúa porque haya voluntad de los acampados de continuar". Según el dirigente popular, esta decisión obedece a que el jefe del Ejecutivo "no tiene el valor de ir a por ellos a levantarlos, no vaya a ser que se le revuelvan de cara a las elecciones", así como a una pretensión más amplia: "La izquierda y Pedro Sánchez quieren incendiar las calles de Madrid. Todo lo que aumente la tensión, la crispación, la confrontación en las calles de Madrid forma parte de la política de Pedro Sánchez de cara a las elecciones".