El alcalde de Leganés, el popular Miguel Ángel Recuenco, volverá a someterse a una cuestión de confianza para intentar aprobar los presupuestos municipales de 2026 después de que toda la oposición tumbara las cuentas en el último Pleno.
El regidor del PP llevará la iniciativa este viernes 15 de mayo en una nueva jugada política que ya utilizó el pasado año para desbloquear las cuentas municipales. Si la oposición vuelve a rechazar la cuestión de confianza, los grupos tendrán un plazo de un mes para articular una moción de censura con un candidato alternativo. En caso contrario, el presupuesto quedará aprobado automáticamente.
Recuenco defendió la medida asegurando que su prioridad es “que la ciudad avance” y negó tener “apego al asiento”. “A mí me preocupa la ciudad”, afirmó en unas declaraciones a Europa Press, donde se mostró convencido de que las cuentas acabarán saliendo adelante “igual que el año pasado”.
El presupuesto de 2026, rechazado esta semana por PSOE, Más Madrid, Podemos-IU y Vox, asciende a 228 millones de euros, unos 17 millones más que el anterior. El Gobierno local de PP y ULEG sostiene que las cuentas permitirían reforzar áreas como seguridad, servicios sociales e inversiones urbanas sin subir impuestos.
La oposición justificó su rechazo en los reparos planteados por la Intervención municipal, que alertó de deficiencias en la documentación y dificultades para fiscalizar algunas partidas presupuestarias. Desde el Ejecutivo local, sin embargo, defienden que el informe no es vinculante y que el proyecto dispone de los informes favorables necesarios.
El escenario recuerda casi punto por punto al vivido en 2025. Entonces, el Gobierno municipal también recurrió a una cuestión de confianza tras fracasar las negociaciones presupuestarias con la oposición. Aquella operación terminó permitiendo la aprobación automática de las cuentas al no prosperar una moción de censura alternativa.
Durante los últimos meses, el Ejecutivo local intentó abrir nuevas negociaciones con los grupos municipales. Sin embargo, las conversaciones apenas avanzaron y solo Más Madrid acudió a una de las reuniones convocadas por el Gobierno local para abordar el presupuesto.
Recuenco acusa a los partidos de la oposición de mantener una estrategia de “bloqueo” y sostiene que no existe un proyecto alternativo común entre las formaciones que votan en contra de las cuentas. “Se unen para bloquear”, aseguró el alcalde, quien considera que la oposición está más centrada en desgastar al Gobierno que en facilitar acuerdos para la ciudad.
La aritmética del Pleno complica, no obstante, una eventual moción de censura. PSOE y los partidos de izquierda ya descartaron el pasado año un acuerdo con Vox para desalojar al actual Ejecutivo, un escenario que previsiblemente volvería a repetirse si fracasa la cuestión de confianza.