Más Madrid en Leganés ha acusado al alcalde Miguel Ángel Recuenco, de intentar “blanquear su imagen” con motivo de los actos institucionales del Día Internacional de la Mujer, después de haber participado recientemente en una comparecencia pública de apoyo al alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, denunciado por presunto acoso sexual y laboral.
La formación considera que la participación del regidor en la agenda institucional del 8M supone una “maniobra de blanqueamiento”, especialmente después de que el Pleno municipal aprobara su reprobación por haber respaldado al alcalde mostoleño. A juicio del partido, resulta contradictorio que el alcalde lidere actos vinculados al feminismo tras haber mostrado públicamente su apoyo a un dirigente denunciado por este tipo de conductas.
La concejala de Más Madrid en el Ayuntamiento, Victoria García, calificó de “vergonzosa” la posición del regidor y criticó que, a su juicio, se priorice la “camaradería de partido frente a la protección y credibilidad de las víctimas”. Según García, los gestos de apoyo a Bautista envían un “mensaje devastador al resto de las mujeres: que si hablan, están solas”.
Durante el pleno en el que se aprobó la reprobación del alcalde, la formación también reprochó al Ejecutivo local —formado por el Partido Popular y Unión por Leganés (ULEG)— que invoque la presunción de inocencia como una “cortina de humo para ignorar la realidad de las mujeres”. En su opinión, esta postura sitúa al Gobierno municipal “en la vereda contraria de los derechos de las mujeres”.
Más Madrid sostiene además que la presencia institucional del Ayuntamiento en los actos del 8M, tras haber respaldado políticamente a un dirigente denunciado por acoso en un municipio vecino, representa un ejercicio de “cinismo institucional” que, a su juicio, desvirtúa el sentido del movimiento feminista.
La formación concluye reafirmando su compromiso con “un feminismo que no sea una fachada”, sino una práctica política centrada en la justicia, la verdad y el acompañamiento a las víctimas, frente a lo que califican como “fotografías institucionales destinadas a ocultar la falta de principios éticos del actual equipo de Gobierno”.