Los socialistas roceños denuncian la "desastrosa" gestión del servicio de recogida de residuos por parte del equipo de Gobierno, que vuelve a evidenciar una preocupante falta de planificación en uno de los contratos más importantes y esenciales para el municipio.
El contrato de recogida de residuos y limpieza viaria venció el 15 de enero de 2025, una fecha conocida desde hacía años. Sin embargo, "el Ayuntamiento no tuvo preparada a tiempo una nueva licitación y tuvo que recurrir a una prórroga de urgencia para mantener un servicio esencial, una situación que los socialistas roceños ya denunciaron entonces como una muestra de la falta de planificación del equipo de Gobierno", añaden los socialistas.
Lejos de solucionarse, el problema se prolongó durante meses. "Desde enero de 2026 el servicio se viene prestando sin contrato, mediante reconocimientos extrajudiciales de deuda, una situación que evidencia la falta de previsión y planificación del Gobierno municipal"
Nueve meses después, siguen sin saber cuándo comenzará a prestarse el servicio con arreglo a las nuevas condiciones ni cuándo esta nueva adjudicación se traducirá en una mejora efectiva del servicio. Durante todo este tiempo, "los vecinos han sido los principales perjudicados. Son continuas las quejas por contenedores llenos durante días, deficiencias en la recogida de residuos, malos olores provocados por contenedores viejos y sucios, y una sensación generalizada de deterioro del servicio. Las reclamaciones se acumulan tanto a través de los canales oficiales del Ayuntamiento como en los distintos barrios de la ciudad", han comunicado desde el PSOE.
Además, esta situación genera "una seria preocupación sobre el control y la fiscalización del servicio prestado", por lo que resulta legítimo preguntarse qué mecanismos de control ha ejercido el Ayuntamiento sobre la empresa concesionaria y si los vecinos están recibido realmente el servicio por el que están pagando.
“La recogida de residuos no es un servicio secundario. Es un servicio básico que afecta directamente a la calidad de vida, la salud y la imagen de nuestro municipio. Los vecinos no pueden seguir soportando contenedores llenos, malos olores y dudas sobre la calidad del servicio como consecuencia de los retrasos y la improvisación del equipo de Gobierno”, concluye Álvarez.