En el marco de su visita institucional, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha lanzado un mensaje de calado ideológico y cultural centrado en la defensa de la Hispanidad y los valores occidentales. Ante las críticas recibidas por ciertos sectores políticos, Ayuso se ha mostrado tajante: "Me sorprende que haya personas que pretendan sacar rédito político a una visita como la que estamos realizando, cuando estamos hablando en positivo".
Para la dirigente madrileña, la relación entre ambas orillas del Atlántico debe basarse en el "hermanamiento y las alianzas", herramientas que considera "el arma más poderosa" en el contexto geopolítico actual. En un discurso que huye del choque personal, Ayuso ha insistido en que su gestión se basa en el contraste de proyectos: "Discutimos ideas, no combatimos personas".
La presidenta ha enumerado los pilares que, a su juicio, sostienen la comunidad hispanoamericana: una lengua común, la religión y una civilización que se manifiesta a través de instituciones históricas como universidades, hospitales y colegios. "Todo esto, sumado al Estado de Derecho, es lo que define a Occidente", subrayó.
Frente a los discursos que apuestan por la revisión histórica o la fractura, Díaz Ayuso ha hecho una defensa cerrada del "mestizaje" y la unión. Citando directamente a Miguel de Cervantes, recordó que "la libertad y la vida son los dos bienes más preciados que tiene el hombre".
La presidenta también quiso marcar distancias con cualquier atisbo de paternalismo o revisionismo destructivo: "No pretendemos ni vamos a intentar dar ninguna lección de Historia a nadie, ni renegar tampoco de todo lo que hizo España". Con estas palabras, Ayuso refuerza su perfil como defensora de la historia común sin complejos, posicionando a Madrid como el epicentro de esta alianza transatlántica en defensa de la "vida y la libertad".