La Asociación de Vecinos por Colmenar Viejo ha mostrado su rechazo al nuevo Reglamento Orgánico Municipal (ROM) aprobado recientemente por el Ayuntamiento de Colmenar Viejo al considerar que supone “un paso atrás” en la participación ciudadana y consolida un modelo institucional “más restrictivo y menos permeable” a la intervención vecinal.
En un comunicado hecho público tras el Pleno celebrado el pasado 26 de febrero, la asociación califica la reforma como una cuestión “profundamente democrática” y no meramente técnica. A su juicio, el nuevo reglamento introduce "mayores obstáculos a la participación de vecinos y vecinas" en el máximo órgano de representación política del municipio, el Pleno municipal.
“La participación ciudadana no es una concesión, es un derecho”, subraya la asociación, que recuerda que los ayuntamientos "son la administración más cercana a la ciudadanía". En este sentido, defienden que esa cercanía debe medirse no solo en términos geográficos, sino también en accesibilidad, escucha activa y capacidad real de influencia en las decisiones públicas.
Antecedentes que evidencian "una deriva restrictiva"
La asociación sostiene que la aprobación del nuevo ROM "no es un hecho aislado", sino que se enmarca en una tendencia que, según denuncian, ha ido reduciendo los espacios de participación en los últimos años en Colmenar Viejo.
Entre los ejemplos citados, recuerdan la desaparición de los presupuestos participativos impulsados en legislaturas anteriores, que permitían a la ciudadanía proponer el destino de una parte del presupuesto municipal. Aunque reconocen que la iniciativa era mejorable, consideran que suponía un avance hacia una gestión más compartida.
También señalan la inexistencia de una comisión ciudadana para la organización de festejos, a diferencia de lo que ocurre en otros municipios, así como la inactividad de varios Consejos Municipales concebidos como órganos estables de participación sectorial. Actualmente, aseguran, solo funciona el Consejo Municipal de Medio Ambiente, mientras que otros como Cultura o Educación no se convocan y propuestas como el Consejo de Transporte no se han llegado a materializar.
Asimismo, critican que, pese a haberse aprobado en Pleno la creación o convocatoria del Consejo Municipal de Sanidad, este no se haya activado. Del mismo modo, lamentan que el equipo de gobierno haya rechazado abrir un proceso de consulta popular ante la posible instalación de una macroplanta de biogás en el municipio, un proyecto que califican de “enorme impacto”.
La participación ciudadana no es una concesión, es un derecho
"Un paso más en el cierre institucional"
En relación con el nuevo Reglamento Orgánico Municipal, la asociación considera que no amplía derechos ni facilita la intervención ciudadana, sino que consolida un modelo “más cerrado”. “Regular no puede significar limitar. Ordenar no puede convertirse en excluir”, sostienen Vecinos por Colmenar.
Desde la Asociación insisten en que la democracia local no se fortalece reduciendo la intervención ciudadana, sino garantizando su ejercicio con transparencia y equilibrio. En este sentido, hacen un llamamiento a construir una administración “abierta, dialogante y valiente”, que entienda que escuchar a la ciudadanía no implica ceder poder, sino compartir responsabilidades.
El colectivo vecinal asegura que continuará defendiendo el derecho de los vecinos a participar activamente en la vida pública del municipio, recordando que “la democracia local no se reduce a votar cada cuatro años, se construye día a día con la implicación real de la ciudadanía”.