El grupo municipal Ganemos Colmenar ha criticado la propuesta de modificación del Reglamento Orgánico Municipal presentada por el alcalde de Colmenar Viejo, Carlos Blázquez, al considerar que introduce importantes restricciones a la participación ciudadana y a la actividad de los grupos políticos en los Plenos.
Según Carlos Gómez, portavoz de Ganemos Colmenar, el nuevo texto obligaría a los vecinos y vecinas que deseen formular preguntas en el Pleno a presentarlas por escrito con 48 horas de antelación. Además, se limitaría su intervención a un máximo de tres preguntas por persona y año. Para Ganemos, esta medida resulta “inaceptable” y refleja, a su juicio, una voluntad de reducir el contacto directo entre el gobierno municipal y la ciudadanía.
La propuesta también contempla, explica Gómez, restricciones para los grupos municipales. En concreto, se limitaría a tres el número de mociones de urgencia que cada grupo podría presentar al año, así como a un máximo de diez preguntas y ruegos por grupo en cada sesión plenaria.
Otro de los aspectos más controvertidos, según Ganemos, es el refuerzo de las facultades del alcalde para dirigir el desarrollo de los Plenos. El reglamento introduciría normas de conducta cuya aplicación quedaría a criterio de la Alcaldía, lo que, según la formación, podría derivar en decisiones arbitrarias que afecten al normal funcionamiento del debate político y a la participación democrática.
Introduciría normas de conducta cuya aplicación quedaría a criterio de la Alcaldía
Asimismo, el texto otorgaría al alcalde la potestad de expulsar del Pleno a concejales o asistentes y, en el caso de los ediles, aplicar sanciones económicas mediante la retirada de dietas o de la parte proporcional del sueldo correspondiente al día de la expulsión. Ganemos advierte de que esta herramienta podría utilizarse para “disciplinar o castigar” a la oposición.
Ante esta situación, el grupo municipal ha anunciado la presentación de enmiendas con el objetivo de que el Reglamento Orgánico Municipal vuelva a trabajarse de forma conjunta, tal y como, señalan, se venía haciendo desde 2024. La formación defiende que un texto de estas características, llamado a regir el funcionamiento del Ayuntamiento durante las próximas décadas, debería aprobarse con el consenso de todos los grupos políticos.