Tras medio año con el sistema de calefacción averiado y sin agua caliente en la cocina del comedor escolar, las familias de los más de 500 alumnos de entre 3 y 12 años del colegio público CEIP Legazpi de Arroyomolinos, han roto su silencio para exigir explicaciones urgentes, transparencia y un compromiso firme al equipo de gobierno municipal liderado por el alcalde Luis Quiroga.
Las familias denuncian la "falta de previsión, gestión y prioridades" del consistorio, después de enterarse por vías indirectas de que la incidencia fue notificada formalmente por la dirección del centro al Ayuntamiento el pasado mes de abril.
"Nos hacemos la misma pregunta que todos: ¿Cómo es posible que hayan pasado seis meses desde que se comunicó la avería? Entendemos que una obra pública requiere de su tramitación administrativa, pero esta avería se conoce desde abril y han tenido todo el verano por delante para intentar solucionarla antes de que llegasen los meses de frío", lamenta una portavoz de las familias.
Según explican, "el Ayuntamiento no remitió ningún comunicado formal a los padres. Fue el pasado 22 de octubre, a raíz de una reunión del Consejo Escolar tras la cual el centro difundió la información en redes sociales, cuando supieron que el problema venía de lejos".
"Del centro docente nos llegó la información el día 22 de octubre, no a través de un comunicado formal, sino en redes sociales tras la reunión del Consejo Escolar. Ahí nos enteramos de que la avería estaba desde abril, que el colegio había insistido en varias ocasiones y que en un principio les comunicaron que se haría en verano, pero pasó el verano sin explicaciones hasta que en octubre dijeron que ya estaba adjudicado", detalla la madre.
Desde el colectivo de madres y padres insisten en que la calefacción y el agua caliente no son comodidades superfluas, sino servicios esenciales de salubridad y confort básico: "No estamos reclamando ningún privilegio. Estamos reclamando unas condiciones adecuadas, una transparencia y una responsabilidad, porque no hablamos de una comodidad, sino del bienestar de todos nuestros hijos e hijas. Sentimos preocupación, indignación e impotencia".