El concejal Delegado de Urbanismo, Ignacio Díaz Toribio, acompañado por el jefe de los Servicios Técnicos Municipales y por personal de la empresa especializada INTEMAC, que asesora al Ayuntamiento, ha mantenido una reunión informativa con vecinos del barrio de La Montaña para trasladarles los resultados de los estudios y pruebas realizados en el entorno de la Glorieta del Valle del Loire y en la zona sur de la escollera de la calle Ávila.
Durante la reunión se ha informado de que las investigaciones desarrolladas hasta la fecha permiten concluir que prácticamente no existe afectación sobre las viviendas ubicadas en ambas zonas objeto de estudio, una conclusión que aporta tranquilidad a los residentes y que avala el trabajo técnico desarrollado durante los últimos años.
Desde la aparición del socavón en 2023, el Ayuntamiento ha impulsado una completa campaña de estudios geotécnicos y geofísicos para conocer el comportamiento del subsuelo y garantizar la seguridad de las edificaciones próximas. Estos trabajos han incluido sondeos de gran profundidad y diferentes pruebas especializadas que han permitido delimitar las características del terreno.
Los estudios realizados durante 2025 y 2026 concluyen que no se han detectado afectaciones significativas en el resto de edificios del entorno, entre ellos los situados en la calle Cáceres, Gran Muralla o Amazonas Central, lo que permite mantener la normalidad residencial en estas zonas.
En cuanto a la zona situada al sur de la escollera de la calle Ávila, donde se detectaron pequeños hundimientos del terreno, el Ayuntamiento encargó nuevos estudios específicos a INTEMAC. En relación con el edificio situado en los números 9 y 11 de esta calle, los técnicos concluyen que no existen indicios de movimientos relativos en su cimentación ni un comportamiento estructural anómalo que pueda generar incertidumbre sobre sus condiciones de seguridad. Asimismo, las investigaciones realizadas no han detectado anomalías kársticas relevantes que puedan afectar actualmente a la cimentación del inmueble.
Durante el encuentro también se ha recordado que el edificio situado en la calle Cáceres 2-4 fue declarado en situación de ruina inminente tras los informes emitidos por INTEMAC, que determinaron la imposibilidad de garantizar su estabilidad mediante apeos debido a la existencia de una cavidad bajo su cimentación cuya extensión no podía determinarse con seguridad. Ante esta situación y tras requerir sin éxito a la propiedad que ejecutara el derribo, el Ayuntamiento actuó de forma subsidiaria para salvaguardar la seguridad pública, ejecutando la demolición conforme a los criterios técnicos establecidos. El coste de dicha actuación forma parte del correspondiente expediente administrativo y de la reclamación económica a la propiedad en la cual los servicios jurídicos municipales continúan trabajando en aras del interés general de la ciudad.
Los informes elaborados por INTEMAC concluyen que la solución definitiva a este fenómeno requeriría una actuación cuya inversión se estima en torno a 24 millones de euros. Ante esta situación, el Ayuntamiento de Aranjuez continuará monitorizando de forma permanente ambas zonas y valorando nuevas actuaciones y pruebas complementarias que permitan garantizar la seguridad de los vecinos y la estabilidad del terreno, adoptando en todo momento las decisiones que determinen los criterios técnicos.
El concejal de Urbanismo, Ignacio Díaz Toribio, ha destacado que "el objetivo del Ayuntamiento ha sido, desde el primer momento, actuar con el máximo rigor técnico y mantener una comunicación permanente con los vecinos".