Momentos de máxima tensión se vivieron el pasado miércoles en Alcorcón, cuando la rápida actuación de la Policía Municipal resultó clave para salvar la vida de un menor de 14 años que se estaba asfixiando tras sufrir una grave reacción alérgica. Según ha relatado el propio cuerpo policial a través de sus redes sociales, todo comenzó cuando un padre irrumpió en el Centro Unificado de Seguridad (CUS) pidiendo ayuda desesperadamente. Su hijo no podía respirar y su estado empeoraba por segundos.
Los agentes salieron de inmediato y localizaron al menor en una rotonda cercana. El joven se encontraba tendido en el suelo, visiblemente debilitado, con síntomas evidentes de asfixia y un tono azulado, mientras intentaba llevarse las manos al cuello. El padre explicó que el episodio podría estar relacionado con la ingesta de un fruto seco, al que el menor era alérgico, tras salir de un supermercado.
Ante la gravedad de la situación, un subinspector tomó una decisión crucial: trasladar al menor de urgencia en un vehículo policial sin mampara para agilizar la intervención. Durante el trayecto, realizado en prioridad y con apoyo de otras patrullas que abrieron paso, el joven llegó a perder la consciencia.
El traslado se realizó hasta el Hospital Universitario Fundación Alcorcón, donde el equipo sanitario ya estaba preparado para recibirle. A su llegada, el menor presentaba un pulso muy débil y signos críticos, por lo que los sanitarios iniciaron de inmediato maniobras de reanimación cardiopulmonar.
Finalmente, lograron estabilizar al joven, que ya pudo reunirse con su familia en el hospital. El personal médico destacó la actuación de los agentes, subrayando que la rapidez y coordinación fueron determinantes para salvar su vida y reducir posibles secuelas.
Desde la Policía Municipal han recordado que intervenciones como esta ponen de manifiesto la importancia de la inmediatez y la toma de decisiones en situaciones de emergencia, donde cada segundo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.