Alcalá de Henares ha amanecido teñida de blanco y con una temperatura inferior a los 0º C. Según confirma el propio Ayuntamiento complutense, los servicios municipales han trabajado toda la noche de forma coordinada, esparciendo sal y vigilando los puntos más sensibles de la localidad.
Ayer mismo, domingo 4 de enero, la alcaldesa de la ciudad, Judith Piquet, se reunió con todas las áreas municipales implicadas, así como las empresas adjudicatarias de los servicios esenciales para activar el Plan de Inclemencias Invernales. Durante el encuentro, la regidora subrayó la importancia de anticiparse y coordinar con la máxima antelación posible para minimizar riesgos y evitar incidencias mayores.
La alcaldesa insistió en que el objetivo del Ayuntamiento era que, pese a las previsiones meteorológicas adversas, “la movilidad y los servicios públicos discurran con la mayor normalidad posible, garantizando la seguridad de los vecinos y estando preparados para actuar con rapidez ante cualquier incidencia”. En este sentido, apeló también a la responsabilidad y prudencia de la ciudadanía, recordando la importancia de seguir las recomendaciones de los servicios de emergencia.
Tras este bloque de coordinación y planificación, el Ayuntamiento detalló las medidas preventivas ya activadas dentro del Plan de Inclemencias Invernales. Así, dentro del dispositivo municipal, se habilitaron dos puntos de recogida de sal para los vecinos:
- Parque Municipal de Servicios, en la vía Complutense nº 130.
- Base de Protección Civil, en la calle Reino Unido.
Asimismo, se activaron los protocolos de colaboración con el servicio de autobuses urbanos y con la maquinaria pesada municipal, incluidos los camiones de limpieza y los vehículos del Parque de Servicios. En caso de nevada, estos vehículos circularían por las principales vías de la ciudad para marcar huellas de rodadura y mejorar la circulación.
El Parque de Servicios Municipales movilizó a su personal para el reparto de sal en los puntos más críticos y en las zonas de sombra, donde existía un mayor riesgo de formación de placas de hielo.
Por su parte, Aguas de Alcalá estuvo llevando a cabo tareas preventivas de limpieza de colectores, reforzando la seguridad y manteniendo disponibles camiones de carga para una intervención inmediata en caso de urgencia.
Además, el Ayuntamiento dispuso un pabellón municipal como zona de acogida, en caso de que se produjeran interrupciones en los medios de transporte y fuera necesario atender a personas que pudieran quedar atrapadas en la ciudad.