El magistrado del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, ha dictado un auto en el que acepta la renuncia de Carlos Miguel Bautista Samaniego como abogado del acusado José Luis Ábalos tanto en la causa especial en la que investiga presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia, como en la pieza separada relacionada con la adjudicación de obras públicas.
En su auto, el instructor señala que, aunque se tiene por renunciado, el letrado deberá comparecer en defensa de José Luis Ábalos en la vista señalada el próximo 15 de enero para sustanciar el recurso de apelación contra el auto que acordó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, del acusado. Una circunstancia que podría cambiar si el abogado renuncia a la celebración de dicha vista que él mismo solicitó; en cuyo caso el recurso se sustanciaría sin ella, si así lo decidiese la sala competente para resolverlo.
Asimismo, el Alto Tribunal acuerda que se pida a Ábalos que, en un plazo de cinco días hábiles, consiga un nuevo abogado y procurador para su defensa y representación en las dos causas que se siguen contra él en el Supremo. En caso de no hacerlo, el juez advierte que se procederá al nombramiento de oficio de dichos profesionales.
El magistrado explica que es claro que la renuncia de su defensa no se producirá definitivamente hasta la celebración de la mencionada vista, como se ha explicado anteriormente. Así mismo, Puente señala que fácilmente se comprende que si el exministro dispone de un plazo de cinco días para designar nuevo abogado (y procurador), “no es posible que dicha sustitución se produzca a tiempo de que el nuevo letrado designado pudiera comparecer, debidamente instruido de la causa, a la celebración de la mencionada vista”.
Por otro lado, Puente sostiene que suspender su celebración para señalamiento en una fecha posterior, “causaría un grave perjuicio a don José Luis Ábalos, siendo su libertad personal lo que se ventilará en ella. Pero no solo esto. Es que, además, el nuevo letrado que resulte designado -que, por descontado, podrá interesar la puesta en libertad en cualquier momento del procedimiento ante el órgano que resulte competente-, habría de comparecer a esa nueva vista, celebrada con la referida demora, partiendo ya de un recurso, no interpuesto por él mismo sino por el Sr. Bautista Samaniego, que condicionaría, en detrimento de los derechos y legítimos intereses del Sr. Ábalos Meco, su intervención en aquélla”.
Por esa razón, en aplicación del artículo 50.3 del Estatuto General de la Abogacía Española, el magistrado acuerda que será el letrado Sr. Bautista Samaniego quien deberá comparecer en defensa de don José Luis Ábalos Meco, en dicha vista, que él mismo consideró un “trámite procesal urgente”.