El Gobierno acaba de dar luz verde al nuevo contrato de comida a domicilio que supera la inversión de 406.000 euros anuales. El objetivo es mejorar la calidad del servicio ampliando la cobertura al acceso de otros colectivos además de los de mayores de 65 años, dando respuesta a colectivos vulnerables con dificultades para realizar actividades básicas de la vida diaria, personas con discapacidad o enfermedades crónicas, usuarios del programa de inclusión social o familias vulnerables, entre otros.
Se garantizará la elaboración de diferentes tipos de dietas adaptadas tanto a las necesidades nutricionales como a las patologías de salud de los usuarios, garantizando una dieta equilibrada y variada. Otra de las novedades es la puesta en marcha de una APP de gestión online que ayudará y facilitará a los profesionales un control más exhaustivo del servicio, y a los usuarios, familias o cuidadores mayor acceso a la información sobre los menús, el reparto o la facturación.
De esta manera, el ejecutivo local reafirma su compromiso con el bienestar de la ciudadanía, especialmente de los grupos vulnerables, realizando una actualización necesaria de este servicio a las necesidades reales que tiene la ciudad.