El Grupo Municipal de Unidas Pinto Podemos ha presentado una moción con la que pretenden elaborar un Plan Municipal Antirracista. El objetivo principal es dotar a la ciudad de herramientas institucionales frente al repunte de los discursos de odio y mensajes xenófobos que "buscan fracturar la cohesión social".
En este trabajo, piden que se cuente con entidades sociales especializadas y otras asociaciones y colectivos, asegurando una participación efectiva y no meramente consultiva. La propuesta también incluye un sistema municipal de atención, acompañamiento y apoyo ante situaciones de discriminación, y la promoción de campañas informativas y de sensibilización contra el racismo y la xenofobia, atendiendo especialmente a la juventud y al ámbito educativo.
Desde la coalición defienden que Pinto es una ciudad "diversa, solidaria y abierta", y que dicha pluralidad es el motor de su riqueza cultural y humana. Por ello, solicitan que el diseño de este plan no sea un proceso meramente administrativo, sino que cuente con la participación efectiva y vinculante de entidades sociales y colectivos expertos en la materia.
Carlos Gutiérrez, portavoz de Unidas Pinto-Podemos, ha alertado sobre la peligrosidad del clima actual: “Los discursos de odio no son solo moralmente inaceptables, sino que generan discriminación real, dificultan la convivencia y vulneran los derechos humanos”. Gutiérrez ha vinculado la necesidad de esta moción al contexto global, señalando que “en nuestro país estos mensajes se manifiestan de modo cada vez más crudo” y comparando las políticas migratorias extremas vistas en otros países, como EE. UU., "con persecuciones históricas inhumanas a la caza del inmigrante al peor estilo de la Gestapo".
Por su parte, Isaac López, portavoz de Podemos, ha subrayado que la intención de la moción es pasar de las palabras a los hechos: “Desde las instituciones no basta con rechazar verbalmente el racismo y la vez mirar para otro lado; es necesario construir políticas públicas antirracistas que actúen desde la prevención y la igualdad de trato”. López ha concluido insistiendo en que la meta final es garantizar que todos los vecinos y vecinas, independientemente de su origen, sean tratados con "dignidad y justicia", incorporando a la ciudadanía organizada en la construcción de una ciudad plenamente inclusiva.