MENÚ

Una oposición propositiva
El portavoz socialista en la Asamblea, Juan Lobato, apuesta por una estrategia de acuerdos y propuestas serias para mejorar la región
MADRID |

Juan Lobato ha inaugurado el curso político reuniéndose con todos los diputados socialistas en la Asamblea, los parlamentarios por Madrid del Congreso de los Diputados, Senadores y miembros de la Comisión Ejecutiva Regional para establecer las líneas generales de su acción política en este año que ahora comienza. Y apuesta por una oposición propositiva y responsable; por ejercer una labor alejada de insultos, campañas de acoso y ataques frente al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Justo lo contrario a lo que se dispone a ofrecer a nivel nacional el presidente del PP y líder de la oposición de Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo.

Las diferencias son evidentes en las formas de hacer política de unos y otros. Juan Lobato ejerce una labor de oposición dura y contundente, pero alejada del ruido, centrado en controlar al Ejecutivo Regional, apoyar las medidas que considere buenas para la ciudadanía, oponerse a las que piense que no son adecuadas y proponer respuestas a los problemas de la ciudadanía en materia de transportes, sanidad, educación, etc.

Por su parte, Alberto Núñez Feijóo alardea de convertirse en azote del Gobierno de coalición y no duda en montar campañas de acoso y derribo. Lo hemos visto con la futura Ley de Amnistía y lo veremos con su oposición a los recién convalidados Decretos Ley que amplían las medidas anticrisis como la reducción del IVA en alimentación o de suministros energéticos, la reducción del precio de los abonos transporte, la revalorización de las pensiones, etc.

El PP acaba de anunciar una nueva ofensiva utilizando de manera partidista los plenos de las Comunidades y Ayuntamientos donde Gobierna (en algunos con Vox) para hacer oposición a Pedro Sánchez. Y todo ello lo complementará con protestas en las calles y con el correspondiente recurso ante el Tribunal Constitucional. Todo su arsenal institucional y mediático con el único objetivo de tumbar al recién creado Gobierno de España. Siempre anteponiendo sus intereses personales y de partido a los de la ciudadanía que cada vez se encuentra más huérfana de representantes que cumplan con su cometido.

Los socialistas madrileños prefieren ejercer su labor opositora con más responsabilidad. Nunca oiremos a Juan Lobato pronunciar las palabras de la líder del PP "a Pedro Sánchez no hay que darle ni agua", ni ordenar a los suyos arremeter contra sus adversarios políticos con un incomprensible "matadlos". Eso no es hacer política, es otra cosa. Hacer política es proponer soluciones porque los representantes públicos gobiernan para todos, también para los que no te votan.

Hacer política es poner encima de la mesa propuestas con nombre y apellidos, con el coste de esas propuestas y con el estudio de viabilidad en la mano. Es lo que hará Juan Lobato este miércoles cuando se reúna con la presidenta Isabel Díaz Ayuso a la que detallará, por ejemplo, su idea de poner en marca la Red Exprés Interurbana (REI) un nuevo servicio de líneas de autobuses interurbanos de la que se beneficiarían 29 municipios y más de 650.000 habitantes que podrían desplazarse por distintos puntos de la región en buses eléctricos sin tener que pasar por Madrid Capital. Esta propuesta se une al Pacto de la Salud que el PSOE ofreció al Gobierno Regional hace dos años y que supondría acabar con la confrontación en un aspecto fundamental para los madrileños; y con las propuestas en materia de Vivienda, una de las cuestiones por la que los jóvenes están esperando soluciones inmediatas.

Frente al politiqueo, la polarización, el insulto, el ataque, la calumnia y la pataleta de la oposición nacional, en Madrid al menos en Madrid tenemos una oposición constructiva y propositiva. Claro que también tenemos un Gobierno que además de gobernar con mano de hierro aún tiene tiempo para ejercer la peor oposición al Gobierno de España.

Lo malo de todo esto es que cuando llegan las elecciones se premia a los que hacen ruido y se deja de lado a los que intentan hacer su trabajo de la manera más responsable. Y eso es algo que tenemos que hacernos mirar.