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El bullying a quienes rompen estereotipos, a la orden del día
La sociedad presume de igualdad, pero en los colegios muchos niños siguen siendo señalados por no encajar en los roles tradicionales
MADRID |

Vivimos en una sociedad que presume de avanzar, de romper estereotipos y de educar en igualdad. Sin embargo, en los patios de muchos colegios, la realidad cuenta una historia distinta. El bullying escolar hacia los niños que eligen romper con lo establecido socialmente como “correcto” se les sigue insultando y apartando.

Anualmente no dejo de oír cómo muchas personas o familias se llenan la boca alardeando del avance en la sociedad, sobre todo en las aulas: “Ya no es como antes, ahora los niños pueden jugar con quien quieran o como quieran”, pero la realidad es completamente otra. Aunque nos sorprenda, actualmente, hay niños que siguen insultando a otros a grito de “maricón” (o apartándoles en las clases) simplemente por jugar con una muñeca o a `papás y mamás´.

Algo que parece normal, que no debería ser diferente o motivo de burla, sigue generando polémica y creando “diferencias” entre los hombres y las mujeres, sigue apartando a los niños y separando a la sociedad. ¿Y qué se hace al respecto? Nada o muy poco.

Hace poco escuché el caso de un niño que sus padres han educado dentro de la normalidad, de que pueda jugar con quien quiera o como quiera, de que pueda ser él, que no se encasille en nada desde pequeño, algo muy lejos de la orientación sexual como se suele achacar. Pues bien, este niño recibió durante años bullying por parte de sus compañeros, fue insultado y apartado. ¿Qué hizo el centro escolar? Nada. O peor aún: contribuyo a empeorar la situación.

Mientras este niño se sentía perdido, triste y empezaba a sentirse enfadado con todo para poder afrontar la situación, los profesores lo achacaban a mala conducta, y no hacían nada cuando los padres hablaban con ellos. Y dirás, ¿por qué no hablan con los otros padres?, pues porque ocurre lo mismo. Los padres de esos niños que hacian bullying no han hecho nada de nada; lo achacan a “cosas de niños que no tienen importancia”.

¿Esta es la educación que tenemos que dar a nuestros hijos? ¿Este es el ejemplo real de romper estereotipos o avanzar en la sociedad? Porque yo creo que estamos muy equivocados. Que veamos cada día cómo muchas personas se sienten más libres de seguir su camino y ser ellos mismos, no podemos obviar que esto siga generando rechazo. No podemos normalizar estas actitudes ni mirar hacia otro lado. Los padres deben educar en el respeto, los niños aprender a convivir y los profesores actuar cuando esto ocurre.

Mientras este niño no va a tener ningún problema en poder experimentar sin ningún problema (repito, sin hablar de orientaciones sexuales), esos niños que han participado en el bullying se verán limitados en un futuro para poder hacer ciertas cosas, verán todo de acuerdo a unos estándares. Los pensamientos de la infancia no son “cosas de niños”, son aprendizajes y experiencias que marcan en un futuro y que luego traen represalias y limitaciones.

No podemos quitarle a un niño su sonrisa, su infancia. Esto no se puede permitir; hay que educar en el respeto desde la base, enseñar que no hay formas “correctas” o “incorrectas” de ser niño. Hay que dejar de señalar lo diferente como algo negativo y empezar a entenderlo como lo que realmente es: diversidad.