Pedro Sánchez ha comparecido este jueves ante el Pleno del Congreso para dar cuenta de la crisis de Ceuta. Los días 30 y 31 de julio unas 72.000 personas cruzan por El Tarajal, en su mayoría a nado. La sesión llega marcada por el informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) remitido a la jueza María Tardón, que atribuye a efectivos marroquíes —uniformados y de paisano— un “guiado activo”, planificación previa y dirección estratégica del flujo.
El presidente ha insistido en que “nadie ha aportado ninguna prueba que permita concluir que esto fue diseñado y ejecutado por Marruecos”. El presidente ha reconocido que “mucha gente piensa que las autoridades marroquíes provocaron la crisis y entiendo por qué. Me hago cargo de todas ellas, pero como presidente me corresponde gestionar con rigor y prudencia”. Además, ha admitido que la gendarmería “permitió el paso de la frontera” el 30 de julio y que “habrá que aclarar si hubo inacción de Marruecos”. “Si existieran esas pruebas, actuaríamos con total contundencia”, ha señalado.
Aquí está el punto que el Gobierno intenta minimizar y que la documentación policial desmiente en parte. El CENIF sí avisó antes del 30 de julio.
El 27 de julio, la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras registra un aviso con el asunto “entrada masiva a nado de inmigrantes”, ligado a la sentencia del Tribunal Supremo sobre devoluciones de quienes entran por mar. El 28 se produce, según el propio CENIF, un “incremento súbito” de mensajes en redes y WhatsApp que llaman a “atacar Ceuta” el día 30. El 29, la víspera, el CENIF emite una alerta dirigida a los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla sobre un “riesgo potencial de entradas irregulares… previsto para el día 30 de julio”. Varios medios que han visto el texto hablan de “riesgo extremo” y de “primera alerta de riesgo de entrada masiva”. El 30, ya con la avalancha en marcha, otra nota eleva el riesgo de colapso a “extremo” y avisa también a Algeciras y Tarifa. El informe enviado a la jueza recoge hasta nueve alertas entre el 8 de julio y el 4 de agosto.
Sánchez no dice que esas notas no existan. Las cita y las rebaja. Según su relato de hoy, la nota del 28 califica el movimiento en redes de “no preocupante”, aunque advierte de un incremento de entradas a nado. La del 29 habla de “riesgo potencial”, pero —dice él— con impacto “bajo y medio”, y “no puede asegurarse” que ocurra. “Una cosa es detectar que los cruces a nado estaban creciendo y otra cosa es decir que hay que extremar las cautelas para anticipar la llegada de 70.000 personas”, ha afirmado. “Puedo asegurarles que ninguno iba más allá de la descripción de datos o del aviso rutinario, y que ninguno previó ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo”.
Asimismo, el presidente ha intentado desmentir otras alertas que se han publicado: “Se ha dicho que Frontex alertó un mes antes; no es cierto. Se ha dicho que la Policía había advertido una semana antes; no es correcto. Había un informe pero no de la frontera ceutí. Se ha dicho que el gobierno de Ceuta alertó; tampoco es cierto. Vivas nos hizo notar que los cruces a nado habían pasado de 10 a 20”. A PP y Vox les ha replicado que "es absurdo pensar que el Gobierno fue avisado y no hizo nada adrede. ¿En qué cabeza cabe?”.
Sánchez también ha preguntado en la tribuna: “¿Por qué el CENIF no remitió ninguna nota informativa del día 29 de julio a ningún superior de la cadena de mando de la Policía Nacional o del Ministerio del Interior?”. Anuncia una investigación, “Esto tendrá que explicarse”. Reconoce que “fallaron cosas” en inteligencia ante “amenazas híbridas” ligadas a las redes.
No obstante, el informe policial añade que las mafias “carecen de la capacidad” para organizar un movimiento de esa dimensión y que “no consta ni una referencia” a que animaran el asalto. Sánchez, aun así, insiste hoy en las mafias, en una sentencia del Supremo “tergiversada y convertida en bulo” y en campañas de desinformación. Sobre los agentes en la frontera, dice que “eligieron defender la vida humana antes que la estanqueidad de la frontera” y actuaron “con humanidad en lugar de barbarie”.