Podemos Móstoles ha registrado una moción para el Pleno Ordinario del 26 de marzo con el objetivo de impulsar la creación de una red municipal de refugios climáticos en Móstoles. La propuesta responde al aumento de las temperaturas extremas y a la creciente frecuencia e intensidad de las olas de calor, fenómenos directamente vinculados al cambio climático y que afectan de manera especialmente severa a las ciudades densamente pobladas, según explican desde Podemos.
La iniciativa subraya, además, que las altas temperaturas suponen ya un importante riesgo para la salud pública. Según Podemos, diversos organismos científicos y sanitarios han alertado del impacto de los episodios de calor extremo en España y en Europa, especialmente entre las personas mayores, que representan el grupo más vulnerable frente a estas situaciones. En este contexto, la creación de espacios seguros y accesibles se plantea como una medida básica de adaptación climática a nivel local.
La moción propone que el Ayuntamiento elabore un estudio para identificar los equipamientos municipales que puedan funcionar como refugios climáticos, como bibliotecas, centros culturales, centros de mayores o instalaciones deportivas, así como la adaptación de determinados espacios exteriores con sombra, arbolado, fuentes y zonas de descanso. Además, plantea la creación de una red municipal señalizada, la publicación de un mapa accesible en la web municipal y el desarrollo de campañas informativas dirigidas especialmente a los colectivos más vulnerables.
En palabras de Mónica Monterreal Barrios, portavoz de la formación: “Las olas de calor ya no son un fenómeno puntual, sino una realidad cada vez más frecuente que exige respuestas claras por parte de las administraciones públicas. Los ayuntamientos tenemos la responsabilidad de actuar para proteger la salud de nuestros vecinos y vecinas, especialmente de las personas mayores y de quienes viven en condiciones más vulnerables”. Asimismo, ha defendido que “la creación de una red de refugios climáticos en Móstoles es una medida de sentido común, preventiva y necesaria, que mejora la resiliencia de nuestra ciudad y demuestra que la política municipal también puede salvar vidas”.