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El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha presentado este lunes el proyecto ‘Vallecas Abierto’, una ambiciosa intervención urbanística que transformará el entorno del Puente de Vallecas, mejorará 23.900 m² de espacio público y buscará acabar con el histórico efecto frontera entre los distritos de Puente de Vallecas y Retiro.
La actuación, que cuenta con un presupuesto global estimado de más de 11,5 millones de euros, incluye la remodelación integral del espacio bajo el puente de la M-30 —por donde circulan diariamente 300.000 vehículos—, la peatonalización de la calle Monte Oliveti y mejoras significativas en la infraestructura viaria y el paisaje urbano.
Según ha detallado Almeida, el proyecto permitirá ganar 3.770 m² de superficie peatonal. Entre las actuaciones más destacadas figuran:
“Se trata de un proyecto ambicioso y realista que mejorará un punto clave de la movilidad de la ciudad”, subraya el alcalde, acompañado por la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y los concejales de Puente de Vallecas y Retiro, Ángel Niño y Andrea Levy.
‘Vallecas Abierto’ también supondrá un importante salto cualitativo en el aspecto verde del barrio. Se plantarán 48 nuevos árboles, más de 10.000 arbustos, plantas enredaderas en los pilares del puente y nuevos jardines verticales. Además, se instalarán 256 metros lineales de bancos corridos de granito y madera, y se renovará completamente el alumbrado con tecnología LED de alta eficiencia.
En el propio puente se llevarán a cabo obras de rehabilitación estructural, se sustituirán las pantallas antirruido por unas más eficientes (con una reducción adicional estimada de 2 dBA) y se renovará el pavimento con asfalto fonoabsorbente para reducir el ruido de rodadura.
Las obras bajo el puente y en el entorno inmediato, a cargo del Área de Obras y Equipamientos, tienen un presupuesto de 6,5 millones de euros y comenzarán previsiblemente en septiembre de 2026, con finalización prevista para el verano de 2028.
Por su parte, Madrid Calle 30 ejecutará las actuaciones sobre la estructura del puente (4 millones de euros), que se encuentran ya en fase avanzada en su parte inferior y se completarán en la parte superior durante julio y agosto de este año para minimizar afectaciones al tráfico. Posteriormente se instalarán jardines verticales en las rampas (1,4 millones de euros).
El proyecto incorpora además un guiño histórico. El espacio central bajo el puente recreará simbólicamente el antiguo trazado del arroyo Abroñigal, que en su día separaba Madrid y Vallecas y fue testigo de merenderos y huertas a principios del siglo XX. Los pilares se pintarán en tonos verdes y azules para evocar las riberas y el cauce del arroyo.