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Madrid extrema la atención a la fauna urbana y pide colaboración ciudadana
La especie más afectada por el calor ha sido el vencejo, un ave protegida de la que han recibido a día de hoy 811 ingresos
Madrid |

Las aves madrileñas se han visto afectadas por la ola de calor de las pasadas semanas, por ello la Comunidad de Madrid ha extremado la atención a la fauna urbana. Cuando las previsiones superan los 40 grados, es fundamental la colaboración ciudadana para la recuperación de aves.

Los más afectados en estas situaciones son los pollos de aves de pequeño tamaño, que saltan de los nidos a causa del calor extremo. Los que son recogidos por los ciudadanos son trasladados a los diferentes centros de recuperación de fauna de Madrid, como el Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS).

Los Centros de Recuperación de Animales de la Comunidad de Madrid

Estos centros tienen como finalidad la protección y recuperación de la fauna autóctona, mediante el cuidado, mantenimiento, recuperación y posterior devolución al medio natural de los animales ingresados. A lo largo del año, los ingresos se deben a diferentes causas como colisiones, electrocuciones o envenenamientos, pero cuando llega el calor extremo el número de animales atendidos se ve incrementado enormemente.

Más de 1.000 polluelos de vencejo encontrados

Según comunica la Comunidad de Madrid, el ave urbana más afectada es el vencejo, dado que anida en las partes altas de los edificios, debajo de los tejados, donde el calor es aún mayor.

Cuando el calor es insoportable para ellos, terminan saltando del nido pese a no estar preparados para ello aún.

Además, es habitual que los individuos de esta especie, por sus cortas patas y largas alas, que les permiten volar durante meses sin necesidad de posarse, no sean capaces de iniciar el vuelo desde el suelo, permaneciendo en el mismo una vez han saltado del nido, hasta que son recogidos y trasladados a los centros de recuperación.

La Comunidad de Madrid ha recibido 811 ingresos en el CRAS desde que comenzó la ola de calor. De ellos, 253 provenían del Centro de Recuperación de Rapaces Nocturnas situado en la Casa de Campo, Brinzal (donde todavía permanecen ingresados otros 325 ejemplares). Ambos centros están atendiendo a las caídas de nidos de vencejos que son recogidos y trasladados gracias a la colaboración ciudadana.

La mayoría de los vencejos ingresados están en buen estado, pero necesitan terminar su crecimiento. Una vez completado su desarrollo, son liberados para que puedan volar a África para pasar el invierno.