La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, también ha hablado al respecto de los desahucios de Maricarmen y David. Después de las declaraciones de Almeida en las que aseguraba que se le había ofrecido a la mujer de 87 años un "recurso habitacional del SAMUR Social", Sanz aclara que, a lo largo de este proceso, el Ayuntamiento de Madrid ha estado "absolutamente pendiente de la situación de Maricarmen".
Defiende así la gestión del equipo de Gobierno en la capital frente a la Administración General del Estado, que "ha hecho casi nada" al respecto. De esta manera, desde el Consistorio, explica, han proporcionado a Maricarmen prácticamente todos los servicios que están a su disposición: Teleasistencia, ayuda a domicilio con un total de 90 horas semanales, terapia ocupacional, fisioterapia preventiva, atención psicológica especializada.
También destaca que se le ha ofrecido a esta vecina ese alojamiento residencial que, según la vicealcaldesa de Madrid, "ayer mismo volvió a rechazar". "Estamos hablando de una plaza en una residencia de las públicas municipales, de las tres con las que contamos", comenta Sanz y añade que desde el Ayuntamiento siguen pendientes y en contacto con el hospital para "cualquier situación que pueda modificarse y, en el caso de aceptar esa plaza, pueda incorporarse lo antes posible".
La política también ha puesto el foco en la vivienda y critica que, el Gobierno de Pedro Sánchez "eche balones fuera" porque, después de ocho años al frente, la situación de la vivienda ha pasado a ser el "primer problema en cada una de las ciudades de España". "Pretender por parte del Gobierno de Sánchez que, ahora, la responsabilidad recaiga en una ciudad concreta cuando en Cataluña se producen cinco veces más desahucios que en la ciudad de Madrid", apunta la vicealcaldesa y se pregunta por qué en Cataluña "no se producen estas algaradas contra los gobiernos locales y los gobiernos regionales".
De hecho, Sanz define todas estas críticas como "demagogia" porque, según dice, "lo que ocurrió ayer por parte del Gobierno de España es de tener muy pocos escrúpulos, mucha indecencia y mucho cinismo". Por todo ello, insiste en que la única administración "que se ha ocupado de Maricarmen durante este tiempo ha sido el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid".