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El sur de la península ya sufre la plaga de oruga procesionaria
ANECPLA informa de que algunas ciudades se han visto afectadas por la plaga “antes de lo habitual”, por culpa del cambio climático
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La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) ya advierte del peligro de la oruga procesionaria. En el día de ayer informaba de la aparición de grandes bolsones debido a la escasez de lluvias que se han sumado a un otoño muy cálido -ambas, consecuencias del cambio climático-. ANECPLA añade que los pinos de parques y jardines en localidades de Andalucía, Extremadura y Comunidad Valenciana, además de Ceuta, sufren ya la presencia de la oruga.

De hecho, ciudades como Málaga, Cáceres, Sevilla o Valencia ya se están viendo muy afectadas por la plaga de oruga, debido al cálido otoño con el que han contado, “uno de los más cálidos que se recuerdan en los últimos años”, según recoge EFEverde, que además recomienda sistematizar los tratamientos de control y prevención.

Durante los últimos años, la plaga de orugas suele afectar a la Comunidad de Madrid a finales de febrero. Pero este año podrían adelantarse un poco más, por ello recordamos los consejos a tener en cuenta sobre estos insectos.

Precauciones con niños y perros ante las plagas de orugas

  • Enseñar a los niños cómo son los insectos y avisarles de los problemas que pueden producirles, ¡las procesionarias no se tocan!

  • En caso de que la urticaria se acentúe en niños y adultos, acudir al centro médico más cercano.

  • Vigilar los espacios con coníferas y en las peores épocas evitarlas.

En el caso de las mascotas, tendremos que actuar con urgencia cuando nuestro animal chupe, muerda o se coma la oruga (entre perros son los casos más comunes). Tendremos que acudir lo más pronto posible a nuestro veterinario para que le apliquen corticoides.

Los primeros auxilios que debemos aplicar son: sacar al perro de la zona, lavarle la zona con agua templada evitando que trague el agua, nunca frotar la zona, y comprobar la lengua y mucosas orales por si existiera hinchazón. Si habitamos una zona muy propensa a tener procesionarias, consultad con vuestro veterinario sobre la posibilidad de tener una dosis del medicamento por si fuera necesario.

Las consecuencias en perros pueden ser fatales, un contacto directo de la boca del perro con la oruga puede necrosar parte de la lengua, y si el veneno llega a la laringe, pueden incluso morir por asfixia.