Durante una campaña especial llevada a cabo por la Policía Municipal desde el 23 de septiembre para controlar los vehículos de transporte escolar, dos conductores de autobuses escolares han dado positivo en consumo de drogas.
Ahora los análisis de las muestras tomadas confirmarán si tomaron sustancias estupefacientes, cuáles y si podían afectar a la conducción. Por el momento, los conductores han quedado investigados por un delito contra la seguridad vial, sin ser detenidos a la espera de los resultados del análisis.
Tras el suceso la Comunidad de Madrid inspeccionará a 500 vehículos escolares durante el control preventivo desarrollado por la Unidad Especial de Tráfico, coincidiendo con el inicio del curso y para evitar que se cometan más infracciones.
“Para la Consejería de Transportes, la seguridad vial es una de nuestras máximas prioridades. En especial, cuando afecta a los más pequeños. Por eso, una de nuestras labores clave es vigilar que el servicio de transporte escolar se presta con unos elevados estándares de calidad y seguridad”, aseguran desde el Gobierno regional.