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De Madrid al cielo: el Paisaje de la Luz ya es Patrimonio Mundial
Paseo del Prado y Retiro se convierten en el primer enclave de la capital española en contar con el reconocimiento de la UNESCO
Madrid |

El enclave del Paisaje de la Luz, conformado por el tándem singular del paseo del Prado y El Buen Retiro de Madrid, ha sido inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en la categoría de Paisaje Cultural, convirtiéndose en el primer enclave de la capital con este reconocimiento.

Así se ha decidido en el encuentro del 44º Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, celebrado en Fuzhou (China), en el que ha participado el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, desde el Museo Nacional del Prado y al que han asistido también representantes de los ministerios de Cultura y Deporte y de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, así como de la Comunidad de Madrid.

La elección del proyecto madrileño ha reconocido la relevancia de aunar en un entorno urbano naturaleza, cultura y ciencia, un hecho que convirtió a Madrid ya en el siglo XVI en la primera capital sostenible de Europa. El alcalde ha mostrado su emoción “porque hoy, en tiempos de pandemia, en una ciudad que ha sufrido muchísimo en los últimos meses, tenemos un motivo de celebración” y ha asegurado que Madrid asume “con orgullo, honor y con una tremenda responsabilidad tener un sitio inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial y estará a la altura”.

Almeida, que ha estado acompañado por la vicealcaldesa, Begoña Villacís; la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Andrea Levy, y la concejala delegada de Turismo, Almudena Maíllo, ha agradecido la decisión al Comité de Patrimonio Mundial integrado por 21 países elegidos por los 194 estados parte de la Convención de la UNESCO para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural y, como tal, el órgano ejecutivo responsable de decidir los lugares que reúnen las características para ser inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial a propuesta de los estados.

La elección del proyecto madrileño ha reconocido la relevancia de aunar en un entorno urbano naturaleza, cultura y ciencia

Paisaje de la Luz, una interrelación cultural entre personas y naturaleza

El proyecto representa un paisaje cultural nacido de la interrelación entre las personas y la naturaleza, diseñado en un contexto urbano que ha ido evolucionando a lo largo de los años y, al mismo tiempo, ha mantenido su esencia: el anhelo de combinar cultura y naturaleza en el corazón de una ciudad para el disfrute de los ciudadanos, donde se unen geografía e historia, lo individual y lo universal, con unas claras señas de identidad.

En torno al paseo del Prado, el primer ejemplo de una alameda urbana desde el siglo XVI, se sitúan las grandes instituciones culturales, científicas, políticas, económicas y representativas de la sociedad madrileña y del Estado español. Está ligado histórica y geográficamente a los jardines de El Buen Retiro. Ambos, paseo y parque, forman un conjunto indisoluble cuyo origen se remonta a mediados del siglo XVI, cuando por primera vez se concibe un espacio para que todos los ciudadanos, sin distinciones sociales, pudieran disfrutar de la naturaleza dentro de los límites de la ciudad.

A finales del siglo XVIII, el rey Carlos III abrió puntualmente los jardines de El Buen Retiro al público, integrándolos en la renovación general de la ciudad, con una nueva visión del espacio urbano que incluía un factor innovador y decisivo único en su época: la creación de un conjunto de instituciones de carácter científico. Era un gran proyecto de divulgación de la ciencia y de enseñanza científica para todos los ciudadanos que, al tiempo de embellecer la ciudad, constituyó un modelo de desarrollo urbano del periodo ilustrado.

Todo ello confiere al Paisaje de la Luz un valor universal excepcional que ha sido reconocido por la UNESCO y lo define como un modelo único de urbanismo singular adelantado a su tiempo, que se extendió más allá de nuestras fronteras como un modelo único de urbanismo singular adelantado a su tiempo, reflejo de un ideal sobre una nueva sociedad que se expandió más allá de nuestras fronteras. Un paisaje cultural urbano, rico y heterogéneo, evolutivo y dinámico, diseñado cuidadosamente para el recreo y la formación de los ciudadanos en contacto con la naturaleza.

Estos son los argumentos por los que el Paisaje de la Luz ha sido reconocido para formar parte de la Lista de Patrimonio Mundial. Es un honor que este paisaje cultural de la ciudad de Madrid haya pasado a ser patrimonio de todos, un lugar donde todos son bienvenidos y del que todos nos sentimos parte.