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Cómo optimizar un Mac antiguo y hacer que funcione más rápido
Los tiempos de arranque aumentan, las aplicaciones tardan más en abrirse y tareas sencillas pueden volverse frustrantes
Madrid |

Con el paso del tiempo, incluso los Mac mejor cuidados pueden empezar a mostrar signos de lentitud. Los tiempos de arranque aumentan, las aplicaciones tardan más en abrirse y tareas sencillas pueden volverse frustrantes. Aunque las limitaciones de hardware influyen, macOS ofrece múltiples opciones de optimización que permiten mejorar el rendimiento y alargar la vida útil de un Mac antiguo sin necesidad de sustituirlo inmediatamente.

A continuación, repasamos estrategias prácticas y seguras para optimizar un Mac antiguo y conseguir que funcione de forma más fluida.

1. Revisar el uso de almacenamiento y liberar espacio

Uno de los motivos más habituales de un bajo rendimiento es la falta de espacio libre en el disco. MacOs necesita almacenamiento disponible para la memoria virtual y archivos temporales. Cuando el disco está casi lleno, el sistema tiene dificultades para operar con normalidad.

Puedes comprobar el uso del almacenamiento desde Ajustes del sistema -> General -> Almacenamiento, donde se muestra un desglose por categorías como aplicaciones, documentos o datos del sistema. Como regla general, se recomienda mantener al menos un 15-20% del disco libre para un funcionamiento óptimo. Apple explica este aspecto con más detalle en su documentación oficial.

2. Reducir los programas que se inicien automáticamente

Muchas aplicaciones se configuran para iniciarse junto con el sistema. Aunque esto puede resultar cómodo, demasiados elementos de inicio ralentizan el arranque y consumen recursos en segundo plano.

Para gestionarlos, ve a Ajustes del sistema -> General -> Ítems de inicio y elimina aquellos que no sean esenciales. Es importante no desactivar procesos del sistema, pero aplicaciones como mensajería, herramientas de sincronización o software que usas de forma ocasional pueden abrirse manualmente cuando las necesites.

3. Actualizar macOS con criterio

Usar una versión antigua de macOS puede provocar problemas de rendimiento y seguridad. Sin embargo, en equipos más antiguos no siempre conviene instalar la versión más reciente disponible.

Antes de actualizar, conviene comprobar qué versiones son compatibles con tu modelo y revisar experiencias de otros usuarios. En muchos casos, la última versión compatible con tu Mac ofrece un mejor equilibrio entre estabilidad y rendimiento que la versión más nueva del sistema.

4. Eliminar archivos innecesarios del sistema

Con los años, macOS acumula archivos temporales, cachés, registros del sistema y restos de aplicaciones eliminadas. Aunque cada archivo ocupa poco espacio, su acumulación puede afectar tanto al rendimiento como al almacenamiento disponible.

El sistema elimina parte de estos datos automáticamente, pero muchos archivos quedan intactos. Existen herramientas de mantenimiento para macOS que permiten identificar y eliminar este tipo de archivos de forma segura. Para quienes buscan una forma estructurada de realizar este mantenimiento, soluciones como CleanMyMac suelen mencionarse como una opción para automatizar tareas que, de otro modo, requerirían intervención manual. En cualquier caso, es recomendable utilizar este tipo de herramientas con moderación y únicamente para mantenimiento del sistema.

5. Controlar el uso de memoria

Los Mac antiguos suelen tener cantidades limitadas de RAM, lo que puede convertirse en un cuello de botella al ejecutar aplicaciones modernas o múltiples pestañas del navegador. Puedes supervisar el estado de la memoria mediante Monitor de Actividad, disponible en la carpeta Utilidades.

Si la presión de memoria aparece frecuentemente en amarillo o rojo, cerrar aplicaciones innecesarias puede marcar una diferencia notable. También conviene optar por alternativas más ligeras a programas especialmente exigentes. En algunos modelos antiguos, ampliar la memoria RAM sigue siendo posible y supone una mejora significativa del rendimiento.

Para una explicación general del funcionamiento de macOS y su gestión de recursos, Wikipedia ofrece una descripción neutral y técnica del sistema operativo.

6. Reducir efectos visuales y animaciones

Los efectos visuales de macOS mejoran la experiencia estética, pero pueden suponer una carga adicional para tarjetas gráficas antiguas. Reducir animaciones y transparencias suele hacer que la interfaz se sienta más ágil.

Estas opciones se encuentran en Ajustes del sistema -> Accesibilidad -> Pantalla, donde puedes activar "Reducir movimiento" y " Reducir transparencia". Aunque los cambios son sutiles, muchos usuarios notan una mejora inmediata en la fluidez del sistema.

7. Mantener aplicaciones actualizadas y eliminar las que no se usan

Las aplicaciones desactualizadas pueden no estar optimizadas para tu versión de macOS y provocar ralentizaciones o errores. Mantener el software al día ayuda a mejorar la compatibilidad y el rendimiento general.

Del mismo modo, eliminar aplicaciones que ya no utilizas es una buena práctica. Incluso cuando no se ejecutan directamente, algunas apps mantienen procesos en segundo plano que consumen recursos sin aportar beneficios reales.

En resumen, optimizar un Mac antiguo no requiere conocimientos avanzados ni inversiones inmediatas en hardware nuevo. Gestionar correctamente el almacenamiento, limitar procesos en segundo plano, realizar una limpieza responsable del sistema y ajustar ciertas opciones visuales puede mejorar notablemente la velocidad y estabilidad del equipo.

Con un mantenimiento periódico y un uso consciente, incluso los Mac más veteranos pueden seguir siendo herramientas fiables para el trabajo diario y el uso personal durante muchos años más.