El Ayuntamiento de Griñón ha dejado atrás definitivamente una de las etapas económicas más negras de la entidad al deshacerse de la deuda que condicionaba la gestión municipal. Ahora, según ha comunicado el alcalde José María Porras, el equipo de Gobierno acaba de aprobar los primeros presupuestos sin cargas desde 2011. El consistorio ha logrado amortizar durante todos estos años más de 22 millones de euros acumulados desde aquel año, cuando la deuda superaba los 2.200 euros por habitante.
El regidor griñonense ha destacado que en diciembre de 2025 se tomó la decisión de saldar el último millón pendiente, lo que ha permitido iniciar 2026 con “deuda cero”. “Hemos aprobado un presupuesto íntegro para los vecinos, lo que se traduce en más riqueza e inversión para todos”, ha señalado.
Durante estos años, el pago de la deuda ha condicionado la capacidad inversora del municipio. Aun así, el equipo de Gobierno ha mantenido una política fiscal basada en la reducción de impuestos, con un tipo de IBI del 0,42 -cercano al mínimo legal del 0,40- y bonificaciones como el 100% en la tasa de basura hasta la implantación obligatoria de un nuevo tributo estatal el pasado año.
En paralelo al proceso de amortización, el Ayuntamiento ha desarrollado inversiones por valor de más de 7 millones de euros en la actual legislatura. Entre las actuaciones ya ejecutadas se encuentran la construcción de un nuevo punto limpio, el parque del Alba, la ampliación de la residencia municipal, la renovación de la Casa del Cura, así como mejoras en asfaltado, colectores, parques infantiles y el cambio a iluminación LED en todo el municipio.
El presupuesto municipal para este ejercicio asciende a 14 millones de euros, que ahora podrán destinarse íntegramente a servicios e inversiones, sin la carga financiera de la deuda. No obstante, el Gobierno local ha advertido de cierta “tensión en tesorería” a corto plazo como consecuencia del esfuerzo realizado en el último año.
El alcalde ha subrayado que este logro ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de vecinos, trabajadores municipales y corporaciones de distintas legislaturas. “Hoy podemos decir que Griñón inicia un camino ilusionante para el futuro”, ha afirmado.