La Federación de Peñas Taurinas de Fuenlabrada ha hecho público, una vez finalizadas las fiestas patronales, su malestar por algunos cambios que, a su juicio, están suponiendo una pérdida paulatina de las tradiciones locales. La organización ha difundido dos comunicados en sus redes sociales en los que reivindica el papel de las peñas y detalla las conversaciones mantenidas con el Ayuntamiento sobre la organización de los festejos taurinos de este 2026.
En el primero de los comunicados, la Federación agradece el trabajo de las peñas y sus directivas durante las fiestas y pone el foco en la importancia que, según sostiene, tienen para mantener la identidad del Casco Antiguo y transmitir las tradiciones a las nuevas generaciones.
La organización señala que este año "ha habido cosas que no han sido como nos hubieran gustado" y que tampoco se desarrollaron "como las pedimos", aunque evita señalar directamente al Ayuntamiento como responsable. Aun así, el mensaje plantea una crítica al rumbo de algunos aspectos de las fiestas que el colectivo ya mostró el año pasado con el estreno del nuevo Parque del Ferial y el traslado del grueso de las actividades a aquel recinto.
Para la Federación de Peñas, es imprescindible mantener y potenciar algunas de las actividades más tradicionales de las fiestas patronales dentro del casco histórico. Reclaman como parte de "nuestras fiestas", las charangas, la música, el desfile, la fiesta, los toros o los actos religiosos en torno al Santísimo Cristo de la Misericordia.
Buena parte de este colectivo entiende que con el traslado de las fiestas la esencia de las mismas se está perdiendo por el camino. Numerosas peñas siguen manteniendo sus locales en el casco antiguo y no parecen dispuestas a desplazarse al nuevo recinto ferial lo que hace que la ciudad viva dividida entre el centro y el nuevo espacio. Parece que en los años venideros seguirá siendo así.
Las peñas explican su versión sobre los encierros
El segundo comunicado de la Federación se centra específicamente en aclarar a los vecinos y vecinas las decisiones tomadas en relación a los tres encierros celebrados este año. La Federación asegura que a principios de febrero mantuvo una reunión con el Ayuntamiento para plantear diferentes modificaciones, amparándose en el reglamento y en la recuperación o ampliación de tradiciones taurinas.
Entre sus peticiones estaba cambiar la orientación de la plaza de toros portátil para facilitar que los toros accedieran directamente al ruedo y que los cabestros salieran al inicio del recorrido. Según la Federación, el Ayuntamiento comunicó que esta modificación no era posible porque habría requerido desplazar la plaza hacia una zona ajardinada y realizar cambios que afectarían al planeamiento.
También solicitaron recuperar un encierro nocturno coincidiendo con el concurso de recortes. Según explican, la respuesta municipal fue que no podía garantizarse la seguridad del festejo y que debía tenerse en cuenta el dispositivo previsto para las actividades del nuevo recinto ferial.
Como alternativa, las peñas plantearon realizar una suelta de reses en la plaza después del concurso de recortes. Según su relato, se les indicó que había que elegir entre esta opción y el Gran Prix, al considerar que el reglamento permitía un único festejo nocturno.
La petición del toro en la calle
Ante estas respuestas, la Federación asegura que solicitó que, al menos, pudiera realizarse la suelta del último toro de cada encierro. Según explica, finalmente se acordó que en 2026 se haría únicamente con el último toro del tercer y último encierro, mientras que para el próximo año se estudiaría ampliar la medida.
Sin embargo, la organización sostiene que el permiso correspondiente al tercer encierro figuraba finalmente como un encierro y no como una "suelta de reses en circuito urbano cerrado". Esta circunstancia, según su versión, impedía desarrollar el festejo en los términos que habían solicitado inicialmente.
La Federación explica que se optó entonces por soltar el último toro con la posibilidad de que recorriera el trazado, llegara a la plaza, regresara al cajón y volviera posteriormente al ruedo.
Según el comunicado, durante el desarrollo del encierro son los responsables técnicos y de seguridad -director del encierro, director de lidia, veterinario y delegado gubernativo- quienes determinan si el animal continúa el recorrido o debe ser encerrado.
En este caso, la organización señala que el toro llegó hasta la calle de la Estrella y terminó allí el recorrido, sin alcanzar la plaza. Añade que se decidió abrir el vallado de la calle de la Arena para facilitar su entrada y evitar riesgos.
La Federación insiste en que lo solicitado era una suelta de reses en circuito urbano cerrado, con un mínimo de 20 minutos del toro en la calle y las condiciones de seguridad previstas en el reglamento. Entre ellas menciona un recorrido mínimo de 1.000 metros y un sistema de vallado o puertas metálicas de cierre rápido y seguro.
Un debate que llegará al Pleno
Las discrepancias sobre el modelo de fiestas y los festejos taurinos tendrán continuidad en el Pleno municipal del jueves 24 de septiembre, donde los grupos políticos han registrado mociones con planteamientos diferentes.
El PSOE defenderá una iniciativa en la que reivindica "las fiestas patronales, el nuevo recinto ferial y nuestras tradiciones", con la que pretende situar en el debate municipal la defensa de las celebraciones patronales y de sus elementos tradicionales.
Por su parte, Más Madrid llevará al Pleno una moción en la que plantea eliminar la financiación pública destinada a la tauromaquia en el municipio.
El debate se produce después de unas fiestas en las que el Ayuntamiento mantuvo tres encierros, celebrados los días 15, 16 y 17 de septiembre, dentro de una programación taurina que también incluyó otros festejos.