Desde el pasado lunes, la Empresa Municipal de Transportes de Fuenlabrada ha reducido el servicio al 85%, como consecuencia de la crisis del COVID-19. Esta reducción del 15% sirve para reducir el riesgo de exposición de los trabajadores y trabajadoras, algo que se refuerza con la iniciativa de la empresa de "solo sacar a la calle autobuses que dispusieran de mampara separadora entre los conductores y los usuarios".
Además, los trabajadores y trabajadoras de la EMTF tienen a su disposición guantes, pañuelos e hidrogeles y, desde el pasado día 9 de marzo, se está procediendo a la desinfección diaria de todos los vehículos de la flota.
Los conductores y conductoras tienen a su alcance medidas de protección
El número de viajeros y viajeras ha disminuido desde los 18.000 diarios hasta los 2.000 que se están registrando desde el pasado lunes. Las frecuencias se mantienen, "dado que no hay riesgo de aglomeración de usuarios y estos pueden viajar guardando la distancia de seguridad que recomiendan las autoridades".
Desde el Ayuntamiento de Fuenlabrada recuerdan que las autoridades recomiendan a la ciudadanía no usar el transporte "a no ser que sea estrictamente necesario y con especial atención a las personas mayores y enfermas".