Atrás quedan esos años dorados en los que el Fuenlabrada aspiraba a objetivos mayores. Corría el año 2020, en plena pandemia, cuando los azulones se quedaban a las puertas de jugar los 'play-off' de ascenso a Primera División, tras caer derrotados en el polémico partido frente al Dépor.
El conjunto fuenlabreño, que se quedó a minutos de continuar agrandando su historia, pasó de pelear por el ascenso a luchar por no descender a Tercera Federación. Tras varias temporadas 'coqueteando' con los puestos de descenso en Primera RFEF, el Fuenlabrada ratificaba su descenso a Segunda Federación en la última jornada de la pasada campaña.
Ahora, en una nueva categoría y con una plantilla joven y renovada, el Fuenlabrada busca alejarse de los puestos de descenso, tras un inicio complejo marcado por las tres derrotas consecutivas.
Sin embargo, al conjunto de Roberto Ortiz, el nuevo entrenador del Fuenlabrada, solo se le suman complicaciones. Recientemente, la Asociación de Futbolistas Españoles ha publicado el nombre de los clubes que actualmente se encuentran pendientes de pago a futbolistas, entre ellos: el Fuenlabrada.
Estos impagos impiden a los azulones incorporar a nuevos jugadores a la plantilla, tal y como han recordado desde la AFE en su comunicado en el que señalan que encontrarse en esta situación "conlleva la suspensión de los servicios federativos a los clubes deudores no pudiendo, entre otras cosas, tramitar licencias federativas de jugadores en el segundo período de tramitación de licencias de la temporada 2025/2026, hasta el pago de las cantidades aprobadas".
Además, en el caso de no abonarse estos pagos pendientes a futbolistas antes del final de temporada, el club corre el riesgo de tener que hacer frente a un descenso administrativo.
Desde el Fuenlabrada han informado que estos pagos corresponden a jugadores de otras temporadas, pero el conjunto "está trabajando para subsanar en la mayor brevedad posible".