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Epidemia de bronquiolitis aguda en España
SEUP avisa de que nos encontramos en el pico de máxima incidencia de esta enfermedad, que afecta sobre todo a niños
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La Sociedad Española de Urgencias de Pediatría, integrada en la Asociación Española de Pediatría (SEUP) ha comunicado recientemente que nos encontramos ante el pico máximo de incidencia de bronquiolitis aguda.

Según informa ‘El Ideal’, el presidente de SEUP, Francisco Javier Benito Fernández, ha comunicado que “estamos ante el inicio de lo que llamamos la epidemia de los niños más pequeños, ya que esta enfermedad afecta principalmente a los niños menores de 2 años. Y es que hay un incremento importante del número de casos atendidos en las consultas de atención primaria y en los servicios de Urgencias hospitalarios”.

Este pico de incidencia podría durar, al menos, 6 semanas más informa SEUP. En nuestro país se producen cada año alrededor de 100.000 episodios de bronquiolitis en niños menores de 2 años. Más de un 15% de niños con bronquiolitis es hospitalizado (especialmente los menores de 6 meses).

La bronquiolitis es una infección que provoca la inflamación de las vías aéreas pequeñas, fundamentalmente en niños menores de 2 años. La causa más frecuente es viral y se caracteriza por secreción nasal, tos y dificultad para respirar en lactantes con o sin fiebre, precedido por una infección respiratoria alta, tal como una rinitis aguda o una otitis media.

Cómo se trata la bronquiolitis

La bronquiolitis no se trata, ya que no tiene tratamiento. “Las medidas más eficaces serán aquellas que incrementen el confort del niño, como la limpieza de las secreciones nasales y la administración de antitérmicos cuando exista fiebre”, recalcan desde la SEUP.

“La curación se produce en 2 a 3 semanas y únicamente los niños que son hospitalizados, necesitarán ayuda con aparatos para respirar mejor”, añade el presidente de SEUP.

El tratamiento general para los recién nacidos con bronquiolitis suele incluir la administración de oxígeno suplementario, succión nasal, toma de abundantes líquidos para prevenir la deshidratación y otras terapias apoyo. Los niños de alto riesgo que deben ser hospitalizados incluyen aquellos menores de tres meses de edad y aquellos obtenidos de un parto prematuro, o que tengan una enfermedad cardiopulmonar subyacente, inmunodeficiencia, dificultad respiratoria o insuficiente oxigenación.