La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha arremetido con dureza contra los acuerdos de financiación entre el Gobierno central y Cataluña durante la primera jornada del Debate del Estado de la Región. Ayuso ha advertido de que la región "tiene todo que decir ante la ruptura de la soberanía y la unidad territorial de España" y ha denunciado que los impuestos de los madrileños se están utilizando para financiar la creación de "una nación paralegal".
Durante su intervención, la jefa del Ejecutivo madrileño ha cuestionado la equidad del sistema actual de financiación, recordando que "8 de cada 10 euros de cada impuesto que pagan los madrileños" se destinan a la caja común de otras comunidades autónomas. Sin embargo, ha criticado que parte de esa recaudación acabe convertida en un "cajero automático" para sufragar los supuestos dispendios de otros dirigentes regionales en lugar de sostener los servicios públicos generales.
Ayuso ha cifrado en 800 millones de euros anuales la "factura" adicional que los compromisos con Cataluña supondrán para las familias madrileñas. Según la presidenta, este dinero público se destina a "comprar voluntades" y a pagar competencias impropias, partidas presupuestarias ingentes y privilegios institucionales.
En su discurso, ha cargado de forma directa contra el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, al que ha acusado de pretender financiar con estos recursos "sueldos vitalicios, emolumentos" y la compra de un palacete residencial de 33 millones de euros y más de 1.200 metros cuadrados en la propia Comunidad de Madrid.
Pese a remarcar que Madrid sigue siendo la región "más solidaria con el conjunto de España", Díaz Ayuso ha dejado claro que su Gobierno no dejará pasar por alto que el esfuerzo fiscal de los ciudadanos madrileños sirva para pagar "viajes y lujos" de otros Gobiernos autonómicos a costa de la unidad de España.